25/06/2026
La forma en la que elegís pensar cambia la forma en la que vivís.
Hace un tiempo, en una sesión con mi psicólogo, le dije: “Se me vino el mundo abajo.”
Él me miró y me preguntó:
”¿Cuál es tu mundo?”
No entendía la pregunta. Entonces me dijo:
“Contame cuál es tu mundo.”
Empecé a nombrar todo lo que había construido: mi familia, mi trabajo, mis proyectos, las personas que quiero, todo aquello por lo que había luchado durante años.
Y ahí me respondió:
“Ese es tu mundo. Peleá por ese mundo. Valorá todo lo que construiste.”
Ese día entendí algo que todavía me acompaña: muchas veces sufrimos por lo que nos falta o por lo que perdimos, y dejamos de valorar todo lo que ya conseguimos. Vivimos mirando la próxima meta, creyendo que nunca es suficiente, y nos olvidamos de reconocer el camino recorrido.
Una mente positiva no cambia la realidad de un día para el otro, pero sí cambia la actitud con la que enfrentás la vida. Y estoy convencido de que, muchas veces, esa actitud hace toda la diferencia.
Agradecé más. Quejate menos. Confiá en el proceso. Y, sobre todo, disfrutá el mundo que tanto esfuerzo te costó construir.