18/04/2013
Para tener en cuenta!!!!!! tomense unos segundos y lean esto chiicas!!!!
El sedentarismo es un factor de riesgo
modificable para la enfermedad cardiovascular
por ejemplo y una variedad de otras
enfermedades crónicas, incluyendo diabetes
mellitus, cáncer (entre otros; colon y mama),
obesidad, hipertensión, enfermedades
osteoarticulares, y depresión.
Hipócrates, señalo hace ya mucho tiempo;
“Todas aquellas partes del cuerpo que tienen
una función, si se usan con moderación
y se ejercitan en el trabajo para el que
están hechas, se conservan sanas, bien
desarrolladas y envejecen lentamente, pero
si no se usan y se deja que holgazaneen, se
convierten en enfermizas, defectuosas en su
crecimiento y envejecen antes de hora”.
El cúmulo de evidencias que han
proporcionado los estudios que poseemos
actualmente apoya convincentemente la
teoría de que la actividad física regular y
controlada, aparte de proporcionar otros
beneficios sobre la salud, protege de las
enfermedades cardiovasculares, en especial,
del infarto de miocardio (IM).
No está suficientemente demostrado que
sea a través de una acción directa, pero sí
por la modificación de otros factores, ya
que el ejercicio físico disminuye el riesgo
de enfermedad cardiovascular al promover
la pérdida de peso corporal, normalizar la
hipertensión arterias (HTA), la glucemia en los
diabéticos y aumentar la sensibilidad de los
tejidos a la insulina, así como incrementar los
niveles de los lipoproteínas de alta densidad
(HDL colesterol).
En Argentina, a partir de la información
proveniente de la segunda Encuesta Nacional
de Factores de Riesgo en el año 2009, a
nivel nacional, el 54,9% de la población es
inactiva.
En prevención primaria de muerte por
enfermedad cardiovascular tanto varones
como mujeres que reportan niveles
aumentados de AF y entrenamiento físico
o “fitness” presentaron reducciones en el
riesgo relativo de muerte de entre el 20-35%.
Una reciente revisión sistemática reveló que
existe una relación inversa y graduada entre
la AF y el riesgo de muerte cardiovascular.
Los beneficios observados se extienden en
prevención secundaria. Un gasto calórico
de 1600 Kcal por semana puede detener
la progresión de la enfermedad coronaria
establecida, y un gasto de 2200 Kcal se
asoció incluso con reducción de placa
ateromatosa en pacientes con coronariopatía
establecida.
El ejercicio físico regular leve a moderado es
claramente eficaz en la prevención secundaria
de enfermedad cardiovascular, y en atenuar
el riesgo de muerte prematura en hombres
y mujeres. El ejercicio se asocia con un
riesgo disminuido de desarrollar diabetes
mellitus tipo 2 (DM 2) en no diabéticos.
Las intervenciones son también efectivas
en el manejo de la diabetes. Una cohorte
prospectiva mostró que caminar al menos 2
horas semanales se asoció a una reducción
en la incidencia de muerte cardiovascular
prematura del 40%.
Tanta es la importancia que tiene la actividad
física sobre el sistema cardiovascular, que
los programas de rehabilitación y los de
promoción de actividad física en tiempo libre
se consideran esenciales para la prevención,
tanto primaria como secundaria, de las
enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, la diversidad de acciones que
puede tener la práctica de diversos tipos de
ejercicio puede ser determinante del efecto
sobre el corazón y los vasos. Se sabe que
para la prevención cardiovascular el tipo de MANUAL DIRECTOR DE ACTIVIDAD FISICA Y SALUD DE LA REPUBLICA ARGENTINA 11
ejercicio aeróbico es el más beneficioso. Así
pues, es importante considerar no sólo la
cantidad e intensidad, sino también el tipo
de ejercicio realizado.
Finalmente la actividad física continua, se
asoció con reducciones en la incidencia de
diferentes cánceres, en particular colon y
mama.
Argentina Saludable, sugiere promocionar
los 30 minutos de actividad física continua
o acumulada (dos tandas de 15 o tres de 10
minutos) en lo posible todos los días de la
semana.
MANUAL DIRECTOR DE ACTIVIDAD FISICA Y SALUD DE LA REPUBLICA ARGENTINA.