22/04/2026
Hay un tema del que no se habla, por ser espinozo para los padres y totalmente incomprendido por casi todos ...
El karate "no es un método que enseña a ganar". Ganar es la parte más fácil y hasta obvia de la práctica del karate. Un verdadero sensei, no es el que se rodea de ganadores y desprecia y desatiende a los perdedores.
Aquà viene lo bueno ...
Un verdadero sensei enseña y se dedica a estudiar al perdedor; su verdadero trabajo es levantarlo cada vez que pierde. Perder enseña mucho más karate que ganar constantemente, porque aquel que constantemente gana, no sabe cuánto duele caer. Caer, por otro lado, es un verdadero ejercicio de temple del carácter. Un excelente estudiante de karate es aquel que ha caÃdo muchas veces, pero no hay forma de que se quede en el suelo. El trabajo de un sensei es enseñarle a levantarse siempre y seguir adelante, porque aquel que ha perdido muchas veces y llega el dÃa en que gana; va a apreciar muchÃsimo mejor ese triunfo, que aquel que tiene la costumbre de ganar siempre.
El karate es en esencia el arte de forjar el carácter de tal forma que toda caÃda sea superada. Por otro lado, perder enseña mucho más que ganar; casi nadie se pregunta, al ganar: "¿Por que gane?". Sin embargo, la pregunta frecuente invariablemente al perder es: "¿Por que perdÃ?". Si bien el sensei no está para señalarle al estudiante porque perdió (porque serÃa un reclamo). Si está para que cuando el estudiante haya hecho el análisis interno de su derrota y tenga preguntas al respecto, encuentre siempre al sensei, con la respuesta a flor de labios.
Esto es equivalente a lo que sucede con un trozo de acero, que se calienta una y otra vez; se martilla al rojo vivo, para darle forma, pero al mismo tiempo, para que las impurezas en el, que están de más, salgan hasta dejar una espada perfecta, con filo impecable que hará cortes sorprendentes ... El proceso siempre es lento y doloroso; y debe serlo, porque la impureza oculta, solo aparece cuando el golpe la saca. No sirve tampoco un padre que se lleva a su hijo porque no gana competencias, o que aplaude eufórico y se hace complaciente, con el que normalmente gana. Eso crea en el estudiante una idea equivocada de lo que es la vida y el trabajo. ConvendrÃa preguntar a los hermanos que volaron por primera vez, ¿Cuantas veces lo intentaron y fracasaron?, habrÃa que preguntas a Edison, ¿Cuántas bombillas fallaron antes de lograr su primera bombilla estable? o a Ford, cuantos autos resultaron en un fracaso, antes de lograr su modelo T icónico. Nombres como Susuki, Honda, Yamaha, Mitsubishi que hoy son famosos, se levantaron el la postguerra, justo cuando el paÃs estaba en la más absoluta ruina. Asà podemos nombrar ejemplos, innumerables de existÃa, que nacieron de fracasos. Y no hay que olvidar que el término sensei no traduce maestro, como muchos piensan; tan solo señala "al que va antes", "al que ya tránsito el camino que hoy recorres" y que está allà para señalarte los obstáculos que el ya logro superar.