06/27/2019
Cuando respiramos y nos llenamos de oxígeno para mantener vivo el cuerpo físico, también absorbemos prana, para mantener el cuerpo sutil. El yoga tiene la capacidad para afectar la conciencia y ejercer influencia sobre el flujo de prana y así alterar el funcionamiento del sistema nervioso.
Anatómicamente el canal central corresponde a la rama simpática del sistema nervioso autónomo que es responsable de incitar el cuerpo a la acción.
El canal lunar se corresponde con la rama parasimpática que calma el cuerpo.
Cuando el prana fluye suave y regularmente a través de ambos canales, la mente se integra, se libera de la agitación y consigue concentrarse.
Cuando el prana fluye a través del canal central, la actividad de los canales y el sistema autónomo se relaja, se internaliza la conciencia, y de esta manera accedemos a estados profundos de meditación y conciencia
Los tres canales principales del cuerpo sutil.
El elemento básico del cuerpo sutil, es la red de nadis, o canales de energía que se ramifican en canales aún más pequeño de forma similar o como se ramifica el sistema circulatorio.
El sushumna nadi, o canal central es el canal principal y va desde el perineo a la coronilla pasando por el centro de la columna vertebral.
El pingala nadi o canal solar es paralelo a la columna o está situado a la derecha de esta.
El ida nadi, o canal lunar es paralelo a la columna y está situado a su izquierda.
Según la tradición, los canales solar y lunar conectan los agujeros de la nariz con el kanda o bulbo, el origen de todos los canales de energía que tienen forma de huevo y está situado algo por debajo del ombligo.
Academia Mexicana de Yoga.