05/26/2026
Fui mamá a los 18… cuando todavía estaba aprendiendo quién era, Dios ya me había confiado la tarea más grande de mi vida. 🌷
Crecí mientras criaba. Lloré en silencio muchas veces, dudé de mí, tuve miedo y me sentí pequeña frente a responsabilidades tan grandes… pero la maternidad me enseñó una resiliencia que jamás imaginé tener. GRACIAS JESUS POR NUNCA SOLTARME 🥹
Ser una mamá joven no me quitó sueños; me dio razones más profundas para luchar por ellos. Mi hijo mayor no llegó a detener mi vida, el llegó a transformarla, a hacerme más fuerte, más valiente y más dependiente de Dios. Y hoy siendo mamá de tres me doy cuenta que Dios me dio el mejor trabajo, el mejor regalo y el ministerio de esa mujer increíble que soy mujer virtuosa al servicio de un Dios vivo, a mi esposo y mi hogar Gracias Dios 🤍
Hoy miro atrás y abrazo con amor a esa niña de 18 años que hacía lo mejor que podía mientras aprendía a ser mujer y mamá al mismo tiempo. Y aunque el camino no ha sido fácil, volvería a escogerlos una y mil veces. LOS AMO CON MI SER 🥹✨
Y con todo lo que he vivido, entendido y superado… sé algo con todo mi corazón: Dios me escogió para ser la mejor mamá para mis tres pollitos. 🐥🐥🐥🩵💙🩷