07/03/2025
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"Victories that don’t always feel like a win.
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Antes de que hubiese debutado formalmente como profesional Remy ya se había casado
A los veinte años, mientras jugaba en la Universidad de Oxford gracias a una beca de un año, conoció a Rubí, una mujer cuya belleza e inteligencia lo cautivaron de inmediato. Recordaba perfectamente al lujo de detalle ese día porque ella no prestaba atención; Rubí Rodriguez no miraban el partido en comparación al público, aquellos ojos marrones estudiaban algún documento político o algún libro de carreras pero bastó un pase milímetro de Arón para que sus mirada se encontraran.
Y así comenzó todo.
Tras un corto pero intenso cortejo, ella aceptó salir con Remy con la condición de no hablar de fútbol cada vez que se veían
y poco después, decidieron unir sus vidas. Sin embargo, el idilio no fue tan sencillo como esperaban. Al terminar su préstamo en Oxford, Remy tuvo que regresar a Inglaterra para continuar su carrera en el equipo inglés, Arsenal. Y así comenzaron una relación a distancia, sostenida por visitas esporádicas y llamadas interminables.
"> 𝘝𝘶𝘦𝘭𝘰 𝘢 𝘭𝘢𝘴 6 𝘈𝘔, ¿𝘮𝘦 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢𝘴 𝘥𝘦𝘴𝘱𝘪𝘦𝘳𝘵𝘢?
>𝘚𝘪 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘰 𝘵𝘢𝘳𝘥𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘢𝘮𝘦 𝘭𝘢 𝘤𝘦𝘯𝘢."
Rubí, enfocada en sus estudios y en su incipiente carrera política, y Remy, dedicado por completo al fútbol, pasaban semanas sin verse. Aun así, el amor persistió y con los años llegaron sus hijas:
Eva nació durante la pretemporada y Leia llegó justo antes de los cuartos de final de Champions. Fue entonces cuando la realidad los golpeó. Rubí, al asumir el rol de madre a tiempo completo tuvo que posponer sus ambiciones profesionales, mientras que Remy seguía jugando, lejos de casa firmando su renovación con los Gooners. La tensión creció hasta que Rubí, sintiéndose abandonada en sus propias metas, tomó la dolorosa decisión de pedir el divorcio.
" > 𝘯𝘰 𝘵𝘦 𝘱𝘪𝘥𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘢𝘣𝘢𝘯𝘥𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘦𝘭 𝘧𝘶𝘵𝘣𝘰𝘭 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘯𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘢𝘴 𝘩𝘪𝘫𝘢𝘴 𝘮𝘦𝘳𝘦𝘤𝘦𝘯 𝘮𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘶𝘯 𝘱𝘢𝘥𝘳𝘦 𝘱𝘰𝘳 𝘷𝘪𝘥𝘦𝘰𝘭𝘭𝘢𝘮𝘢𝘥𝘢... "
Consciente de su responsabilidad, Remy no dudó en reorganizar su vida. Dejó el Arsenal y fichó por la Juventus, buscando estar más cerca de sus hijas. Con custodia compartida, Eva y Leia alternaban entre la casa de su madre y la de su padre, manteniendo así un vínculo estrecho con ambos, mientras Rubí reconstruía su carrera política en Highway.
Tiempo después colgó los botines y se convirtió en director técnico de los Night Panthers. Aunque en un principio sintió que abandonaba su sueño de jugador con el tiempo comprendió que había llegado el momento de dar un paso al costado.
Ahora, tenía un horario más flexible, disfrutaba de tiempo de calidad con sus hijas. Sin embargo, las preguntas inocentes de Eva y Leia no cesaban cada vez que pasaban tiempo con Arón.
— Papá, ¿cuándo volverás con mamá?
Preguntó Eva quién era la mayor de sus hijas, pateando el balón de fútbol hacia Remy. Eva compartía los mismo gustos que su padre, en cambio Leia, normalmente sostenía un carro de Hot Wheels de Marco Wheeler.
— Cuando sea tres veces campeón con los Night Panthers, empezaré mi nueva misión: conquistar su corazón otra vez.
Y aunque suene a fantasía, en el fondo, sabe que el amor, como el fútbol, a veces requiere de una segunda oportunidad.