30/08/2026
Una de las claves para trabajar la marca de los Maratonistas de Coamo LBP fue darle identidad e historia al equipo.
Desde el principio entendí que no se trataba solamente de presentar jugadores. Había que contar quiénes eran, de dónde venían, qué hacían fuera de la cancha y qué significaba para ellos representar a su pueblo.
La estrategia comenzaba con su círculo más cercano: padres, madres, hermanos, abuelos, familiares y amigos. Ellos serían los primeros en sentirse identificados con esas historias y, naturalmente, los primeros promotores del jugador y del equipo.
Pero había algo que nunca podía perder de perspectiva: la marca Maratonistas de Coamo tenía que estar por encima de cualquier nombre.
Porque los jugadores vienen y van. Los rosters cambian. Recuerda, TODO es cíclico en la vida y en una organización, más todavía.
Por eso, cada jugador podía convertirse en una puerta de entrada para un nuevo fanático. Quizás alguien comenzaba siguiendo al equipo por un familiar, un amigo o porque se identificó con la historia de determinado jugador.
El verdadero objetivo era conseguir algo mucho más grande:
Que llegara por el jugador, pero se quedara por los Maratonistas.
Que eventualmente dejara de seguir solamente un nombre y comenzara a sentir orgullo por los colores, por la historia y por todo lo que representa el equipo.
En resumidas...
Es crear sentido de pertenencia.