05/02/2026
Oidor FC se dirije a ustedes con respeto, pero también con profunda preocupación!! El fútbol no es solo un juego, es una herramienta social, formativa y de desarrollo para nuestros pueblos. Sin embargo, durante años nos hemos conformado con una realidad que no ha cambiado: una cancha sin mejoras, sin condiciones adecuadas para los jugadores y, mucho menos, para los espectadores.
La Liga de Casa Blanqueada ha permanecido estancada, sin inversión, sin planificación y sin visión de crecimiento. Aun así, muchos han decidido aceptar esta situación como normal, sin cuestionar, sin exigir, sin pensar en el futuro. El conformismo se ha vuelto costumbre.
lamentablemente, cuando se intenta avanzar, aparecen las críticas, incluso de personas que no son aficionadas ni forman parte activa del deporte, sino que opinan desde intereses personales y no desde el bien común.
El fútbol debe ser un espacio de oportunidades. Con una correcta inversión y una gestión transparente, nuestros jugadores pueden desarrollarse, destacar y soñar con llegar a equipos profesionales. Pero eso solo será posible si dejamos atrás la corrupción, las malas decisiones y la mentalidad conformista que tanto daño nos ha hecho, no solo en el deporte, sino también en nuestras autoridades y organizaciones.
Duele reconocer que muchas veces la ignorancia y la falta de visión nos impiden pensar en nuestros hijos y en las generaciones que vienen. ¿Qué ejemplo les estamos dando? Si los adultos aceptamos la mediocridad, los jóvenes aprenderán a no esforzarse, a no estudiar, a no crecer como personas. El deporte, que debería formar valores como disciplina, respeto y trabajo en equipo, termina siendo utilizado solo para lucrar de manera incorrecta.
Como pueblos unidos, tenemos la capacidad de mejorar la calidad del fútbol, de construir espacios dignos y de fomentar una mentalidad de progreso. No se trata de estar en contra de nadie, sino de estar a favor del crecimiento, del desarrollo y del futuro de nuestra juventud.
El fútbol es sano, es pasión y es esperanza. No lo destruyamos con el conformismo. Apostemos por el cambio, por la inversión y por una visión que permita que nuestros pueblos avancen juntos.