07/04/2025
Qué cosa tan peculiar, señores, cómo algunos se atrevieron a mirarnos por encima del hombro y soltar ese “payasos” bien suelto de huesos a los hinchas del C.D. Mariano Díaz F.C., como si fuéramos el hazmerreír del cuento. Todo porque subimos publicaciones con el alma puesta, retratando esa armonía y alegría pura que se vivió en nuestra tribuna el domingo pasado, sin meter a nadie en el s**o ni tirar indirectas pa’ ningún lado. Esos mismos que vinieron con la lengua afilada y el pecho inflado, hablando de una “humildad” que parece que solo existe en sus discursos, terminaron con el rabo entre las patas, sentados, sin clasificar a la final, con cara de “qué pasó aquí”, sin un triunfo pa’l recuerdo ni una excusa pa’ vender. Y nosotros, los “payasos” según su guión, seguimos parados con la frente en alto, con la garra en la cancha y el corazón en la tribuna, porque el Mariano Díaz no necesita focos ni megáfono pa’ demostrar quién manda en esta danza.
No nos hace falta alardear, ni cacarear victorias antes de tiempo, ni andar soñando con números que nunca llegan. La soberbia ajena se cayó solita, se les derritió como mantequilla en sartén caliente, y ahora los que se creían PAPÁ son los que terminaron con el maquillaje corrido, haciendo malabares pa’ explicar por qué no están donde juraban que iban a estar. Los payasos, al final, no fuimos nosotros, sino los que se compraron la corona antes de ganar la pelea y hoy mastican su orgullo en silencio. Y qué decir de ese afán de seguir picándose, de no aprender a respetar al más taquillero del fútbol cataquense, al que llena tribunas y pone la cancha a temblar sin hacer tanto aspaviento. Una semana después, y todavía les arde la derrota, todavía buscan excusas pa’ no admitir que el C.D. Mariano Díaz F.C. les pasó por encima con clase y autoridad.
Acá, en el C.D. Mariano Díaz F.C., la humildad no es un speech pa’ la galería, es un código que se lleva en la sangre, se suda en la cancha y se canta en la tribuna sin necesidad de gritarle al viento. La humildad de verdad no se pregona en comentarios venenosos, se vive en el silencio de la victoria, y de eso les dimos un curso completo sin cobrarles un sol. Por eso seguimos firmes, siendo el PAPÁ de la fiesta sin alzar la voz, mientras otros aprenden a tragarse sus palabras y sus castillos de aire. Que tomen nota pa’ la próxima, si es que les dan revancha, porque el fútbol no perdona sobrados ni perdona a los que confunden altanería con grandeza. Aprendan a caminar antes de correr, a respetar antes de alardear, a comer antes de limpiarse.
A esos les decimos, con todo el sabor y sin hacer bulla: bajen al llano, pisen tierra y afinen el juego. Dejen de lloriquear en nuestras publicaciones, guarden las lágrimas pa’ otro lado y aprendan a respetar al equipo más grande de Catacaos. Pa’ la próxima, si es que les dan chance, vengan con menos lengua y más fútbol. El MARIANO DÍAZ no necesita reflector pa’ brillar ni espejo pa’ saber quién es. ¡Saludos desde lo más alto, donde se respira fútbol del bueno y se vive la victoria con clase!
¡VAMOS MARIANO DIAZ CARAJO!