01/02/2026
LA PEDAGOGÍA DEL PASE
La motricidad global, propia del desarrollo psicomotor del niño de seis años en adelante, evoluciona progresivamente hacia una motricidad más diversificada a lo largo de los 9-10 años y 11-12 años. Esta evolución conlleva mejoras en el aprendizaje de las habilidades motrices básicas y genéricas, y, por lo tanto, en el posterior asentamiento de las habilidades motrices específicas del fútbol.
Muchos niños presentan grandes falencias en la ejecución y especialmente en la precisión de los pases. Esto se debe regularmente a una falta de estímulos de habilidades motrices básicas y genéricas en etapas anteriores. La eficacia de los pases es un parámetro que les sirve a los entrenadores como criterio de selección de talentos. Esta acción técnico-táctica se evidencia en la competencia, es por eso que los niños futbolistas entre los 10 y los 13 años que ejecutan correctamente más del 80% de los pases pueden considerarse que tienen un desempeño muy bueno y que son habilidosos.
El trabajo en la edad infantil debe enfocarse en potenciar el desarrollo de todos los fundamentos individuales de la técnica y su correcta ejecución de los pases, como por ejemplo: la técnica, la ejecución con las diferentes superficies de contacto, las zonas de golpeo al balón dependiendo del objetivo que se busca, la distancia del pase, la trayectoria del balón, la fuerza de golpeo, la velocidad de ejecución, la percepción tiempo-espacio, la mejora de la visión periférica, la toma de decisión al momento de ejecutar un pase, la resolución de problemas en el juego a través del pase, la velocidad de reacción para interpretar una situación, así como el afianzamiento de todos los elementos técnicos coordinativos.
Es por eso que les comparto las fases de la enseñanza del pase dividida en 3 etapas evolutivas para su estimulación psicomotriz en edades tempranas, para moldear una técnica depurada, dependerá de su desarrollo a través del juego entre los 6 y 8 años como base de sustentación. Estas 3 fases pedagógicas involucran la técnica del pase a lo que el niño es capaz de hacer en cada periodo debido a su entendimiento y comprensión del juego, con el fin de ampliar su repertorio técnico-coordinativo y técnico-táctico de forma progresiva.
Es determinante en la formación del futuro futbolista que desde estas edades infantiles se les permita jugar el balón en diferentes situaciones lúdicas, aunque estas situaciones impliquen un riesgo de gol en contra, pues la ganancia más significativa para su desarrollo está en informarle el carácter, el temperamento, la determinación, la actitud y la convicción para ir al frente en busca de la portería contraria, que aprenda a desarrollar su juego asociativo.
Por esta razón, los gestos técnicos como el del pase deben ser aprendidos y consolidados preferentemente dentro de una dinámica situacional con oposición activa, similares a las situaciones técnico-tácticas del juego. Todas las actividades, ejercicios o tareas deben tener una alta densidad técnica, es decir, que la duración de cada actividad debe presentar un tiempo elevado de contacto con el balón, un volumen muy alto de contacto frecuente con la pelota.
Es por ello que se debe implementar metodologías de trabajo que conlleven a la optimización del aspecto más determinante del juego colectivo en el fútbol: EL PASE.
Omar Hernández - Fútbol Base