16/03/2026
Antes de cualquier conversación difícil, muchos líderes se preguntan:
¿Qué voy a decir?
Pero hay una pregunta más importante:
¿En qué estado estoy entrando a la conversación?
Cuando estamos estresados o frustrados, nuestro cerebro entra en modo defensa.
En ese estado es mucho más probable que:
— reaccionemos en lugar de responder
— digamos cosas que empeoran el conflicto
— o perdamos claridad mental
Por eso, antes de sostener una conversación difícil, utilizo una técnica muy simple que el neurocientífico Andrew Huberman llama “suspiro fisiológico”.
El protocolo es sencillo:
Inhalar profundamente por la nariz
Tomar una segunda inhalación corta
Exhalar lentamente por la boca
Repetido tres veces, este patrón ayuda a reducir la activación del sistema nervioso y a recuperar claridad mental.
Puede parecer un detalle pequeño.
Pero en conversaciones difíciles, el estado interno desde el que hablamos suele determinar el resultado.
En liderazgo, la calidad de nuestras conversaciones muchas veces empieza antes de decir la primera palabra.
Si te interesa aprender más herramientas del Método CONVERSA para manejar conversaciones difíciles en equipos, escribí CONVERSA en los comentarios y con gusto te comparto más información.