14/05/2026
“No sé qué fue peor… enamorarme de él… o darme cuenta de que para él yo nunca significé lo mismo.”
Mira… cuando yo estaba en la escuela tenía un amigo. Pero no era “un amigo” cualquiera. Era esa persona con la que haces todo. Entrábamos juntos a clases, salíamos juntos, me esperaba para irnos a comer… literalmente pasábamos más tiempo juntos que con cualquier otra persona.
Y honestamente… yo nunca planeé enamorarme de él.
Simplemente pasó.
Porque cuando alguien te escucha todo el tiempo, se preocupa por ti, te abraza cuando estás mal y además te hace sentir importante… pues empiezas a confundirte horrible.
Y él conmigo era demasiado cariñoso.
Demasiado.
Me escribía apenas llegaba a su casa, me mandaba memes todo el día, me decía que yo era la única persona con la que podía ser él mismo… y yo, obviamente, me ilusioné.
Lo peor es que mucha gente pensaba que nosotros teníamos algo. Nos molestaban en la escuela, nos hacían comentarios, y él nunca se alejaba. Nunca decía “qué asco” ni nada así. Al contrario… se reía conmigo.
Y yo de verdad llegué a pensar que quizá… quizá él también sentía algo.
Hasta que un día todo cambió.
Así, de golpe.
Pasó de responderme en segundos… a tardar horas.
Después días.
Y luego simplemente… dejó de hablarme.
Al principio pensé que estaba ocupado o enojado por algo, pero mientras más intentaba acercarme… más distante se volvía. Ya no me esperaba al salir de clases, ya no se sentaba conmigo, ya no me escribía en las noches.
Y te juro que lo peor no era que me ignorara.
Lo peor era verlo actuar normal con todos… menos conmigo.
Ahí fue cuando entendí que me estaba gosteando.
Y honestamente, eso me destruyó muchísimo más de lo que quisiera admitir, porque nunca me explicó nada. Nunca hubo pelea, nunca hubo discusión, nunca pasó algo malo entre nosotros.
Simplemente un día decidió sacarme de su vida… como si yo no hubiera sido importante.
Y después me enteré por otra gente… que alguien le había dicho que yo estaba enamorado de él.
Nunca supe si fue por eso.
Nunca me lo confirmó.
Pero desde ese momento empezó a evitarme.
Y honestamente… creo que eso fue lo que más me dolió.
Porque yo jamás le pedí que sintiera lo mismo.
Solo quería que no me tratara como si yo fuera algo malo.
Hasta hoy sigo pensando en eso a veces… porque hay personas que no te rompen gritándote ni engañándote.
Hay personas que simplemente… desaparecen.
Y ahora te pregunto…
¿qué duele más… que alguien te rechace… o que actúe como si nunca le importaste? 👀