30/08/2026
🔥 Ayer no entrené para demostrar nada. Me entrené para recordarme de qué soy capaz.
MURPH
1 milla.
100 dominadas.
200 lagartijas.
300 sentadillas.
1 milla más.
La primera milla fue tranquila.
Las 100 dominadas empezaron a cobrar factura.
Las 200 lagartijas hicieron que los brazos pesaran.
Las 300 sentadillas hicieron que cada repetición se sintiera diferente.
Y entonces quedaba lo último:
otra milla.
Ahí es donde este entrenamiento deja de ser solamente físico.
Porque cuando estás cansado, ya no puedes depender únicamente de la fuerza.
Necesitas estrategia, paciencia, disciplina y cabeza.
Y quizá eso es precisamente lo que más me gusta del entrenamiento:
no solamente te enseña de lo que tu cuerpo es capaz. También te enseña de qué estás hecho.
Como Coach, busco eso mismo con las personas que entrenan conmigo: no llevarlas simplemente a cansarse, sino ayudarlas a descubrir qué pueden conseguir cuando entrenan con una metodología y un propósito.
El cuerpo se entrena.
La mente también.
🔥 MURPH COMPLETADO