16/10/2026
¿Sentís que tus emociones a veces te sobrepasan?
La ciencia descubrió algo simple pero poderoso: ponerle nombre a lo que sentimos calma la mente y nos da claridad.
Matthew Lieberman, profesor de neurociencia social en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), estudió cómo el cerebro procesa las emociones. Sus investigaciones mostraron que cuando etiquetamos lo que sentimos, la actividad de la amígdala —el centro cerebral que dispara la alerta y el miedo— disminuye. Al mismo tiempo, se activa el córtex prefrontal, la región que nos ayuda a razonar y tomar decisiones.
En palabras simples: nombrar lo que sentimos no lo intensifica, lo calma.
Es como si al ponerle etiqueta a una emoción, el cerebro dejara de reaccionar de manera automática y nos diera espacio para responder con más claridad.
Prácticas para reformular emociones:
Lieberman se centró en el poder de etiquetar, pero desde la psicología cognitiva y la práctica de la conciencia se han desarrollado otras estrategias que complementan este proceso. Estas técnicas nos permiten transformar la manera en que vivimos nuestras emociones:
👉 Reinterpretar la experiencia: cuando cambiamos el significado de lo que vivimos, también cambia la forma en que lo sentimos. Por ejemplo, un fracaso puede reinterpretarse como una oportunidad de aprendizaje, y un rechazo puede verse como un redireccionamiento hacia algo más alineado con nosotros.
👉 Normalizar las emociones: aceptar que sentir miedo, nostalgia o incertidumbre es parte de la vida. Al normalizar, dejamos de luchar contra lo que sentimos y evitamos la tentación de suprimir emociones. Reconocerlas como parte de la experiencia humana nos da libertad para vivirlas sin culpa.
👉 Reordenar prioridades: muchas veces el malestar surge porque ponemos primero lo externo (productividad, exigencias, expectativas) y dejamos al final nuestro bienestar. Reordenar significa darle un nuevo lugar a lo importante: tu salud emocional, tu descanso, tus relaciones. Cuando cambian las prioridades, cambia la manera en que interpretamos lo que nos pasa.
👉 Reposicionarte: mirar la situación desde otra perspectiva. A veces estamos tan inmersos en lo que sentimos que no vemos alternativas. Reposicionarte es tomar distancia, observar como si fueras un testigo externo, y descubrir que hay más de una manera de interpretar lo que ocurre. Esa nueva mirada puede transformar por completo la experiencia.
No se trata de evitar sentir, sino de aprender a relacionarte con lo que sentís. Etiquetar calma, reformular transforma. Y juntas, son herramientas que podés aplicar en tu día a día para ganar claridad y bienestar emocional.
💬 ¿Qué emoción podrías etiquetar hoy?
¿Y cómo cambiaría tu experiencia si la reformularas desde otra perspectiva?
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