13/09/2026
Cada disputa por el balón era una batalla que levantaba una densa cortina de polvo gris, nublando la vista de los futbolistas y tiñendo las camisetas de un color marrón uniforme. Tirarse al suelo para cortar un avance rival dejó de ser una acción defensiva para convertirse en un acto de puro sacrificio: un sonido seco de fricción contra el suelo, seguido de la inevitable estela de raspones en los muslos y rodillas.
JUEGO SABATINO
CAMPO DE TIERRA DONDE EL EQUIPO DEMOSTRO TODA SU FUERZA,COMPAÑERISMO.