18/05/2026
Con la frente en alto y el corazón apretado, se termina un torneo más para nosotros y para este Guadalajara que tanto amamos. Duele, claro que duele, porque este escudo se lleva en el alma. Pero confiamos ciegamente en el proyecto de Milito. Sabemos que el trabajo, la paciencia y el amor por estos colores van a dar frutos.
Gracias a cada chivahermano que no dejó de cantar, de creer, de viajar y de llevar este jersey como segunda piel. Gracias por cada desvelada, cada grito, cada rezo. Ustedes son el corazón del Rebaño.
Porque al Guadalajara no se le abandona: se le ama, se le sufre y se le defiende hasta el final. Nos vemos en la próxima batalla. Juntos. Siempre