02/09/2026
⚾ EL DESARROLLO DE NUESTROS NIÑOS DEBE ESTAR POR ENCIMA DEL MARCADOR
A los padres de familia y entrenadores:
En el béisbol infantil debemos recordar algo muy importante: estamos formando niños, no solamente buscando resultados.
Como entrenadores, tenemos la responsabilidad de darle la oportunidad a todos los niños de desarrollarse, aprender y disfrutar este hermoso deporte. Entiendo perfectamente que para algunos padres y entrenadores el marcador sea importante, porque todos queremos ganar y competir; pero en estas edades hay algo que vale mucho más que una victoria: la evolución, el aprendizaje y la confianza de nuestros niños.
Cada niño necesita vivir la experiencia de estar dentro del campo, cometer errores, aprender de ellos, intentar nuevamente y descubrir de lo que es capaz. Si solamente juegan los niños que consideramos más preparados, ¿cómo podrán mejorar los demás?
La confianza también se entrena. Un niño que recibe la oportunidad de batear, lanzar, fildear o correr las bases aprende a confiar en sí mismo. Y cuando un niño juega sin miedo a equivocarse, empieza realmente a crecer como jugador.
No debemos hacerles sentir que un error significa que ya no merecen estar en el campo. Al contrario, debemos enseñarles que equivocarse es parte del aprendizaje.
Los torneos también deben servir para desarrollar jugadores. Sí, queremos ganar, pero también queremos que nuestros niños acumulen experiencias, enfrenten diferentes situaciones y tengan recuerdos positivos de su infancia jugando béisbol.
Porque si ponemos toda la presión en ganar, podemos terminar consiguiendo un trofeo mientras perdemos algo mucho más importante: las ganas de nuestros niños de seguir jugando.
Como entrenadores, debemos preguntarnos:
¿Estamos formando al mejor equipo posible o estamos formando a los mejores niños y jugadores que puedan llegar a ser?
Ojalá todos podamos entender que detrás de cada uniforme hay un niño que tiene sueños, ilusiones y ganas de aprender.
Démosles oportunidades.
Enseñémosles.
Tengamos paciencia.
Permitámosles equivocarse.
Reconozcamos su esfuerzo.
Y, sobre todo, hagamos que amen el béisbol.
Porque al final, el verdadero triunfo no siempre está en el marcador. El verdadero triunfo es ver a un niño que comenzó con miedo, ganar confianza, mejorar y terminar diciendo: “Quiero seguir jugando”.
⚾ Formemos jugadores, pero sobre todo, formemos niños felices, seguros y apasionados por el béisbol.