19/05/2022
El cerillo le dijo a la vela un día...
Hoy te voy a encender, y la vela le dijo toma en cuenta que, si me enciendes, mis días estarán contados?; no me hagas una maldad de ésas.
Entonces tú quieres permanecer así toda tu vida? Dura, fría y sin haber brillado nunca?, preguntó el cerillo.
¿Pero tienes que quemarme? Éso duele y además consume todas mis fuerzas. Murmuró la vela.
Entonces, respondió el cerillo:
Tienes toda la razón! pero ésa es nuestra misión. Tú y yo fuimos hechos para ser luz y lo que yo, como cerillo puedo hacer, es muy poco, mi llama es pequeña y corta; pero si te paso mi llama, cumpliré con el sentido de mi vida. Yo fui hecho justamente para eso. Para comenzar el fuego. Ahora, tú eres una vela y tu misión es brillar. Todo tu dolor y energía se transformarán en luz y calor por un buen tiempo.
Oyendo éso, la vela miró al cerillo que ya estaba en el final de su llama y le dijo:
_ ¡Por favor, enciéndeme!
Y produjo una linda llama.
En la vida es mejor, haberlo hecho con todo el corazón, que no haberlo hecho por miedo. Muchas veces no entregamos el corazón por miedo a ser lastimados; no emprendemos un negocio, por miedo a fracasar; no vamos a buscar nuestro sueños por miedo al qué dirán; no nos separamos de relaciones tóxicas, por miedo a lo desconocido... y así vamos por la vida, fríos, sin sentir, sin amar, sin arriesgar...sin vivir... ¿tú crees que tu vida tiene sentido así?
Mejor ve con todo. Si lo haces con todo tu ser, no hay forma de que fracases, a menos de que te rindas, porque cada caída es un aprendizaje, para volverlo a intentar. Los mecanismos son infinitos...
!TU VIVES!