03/09/2026
El deporte está para unirnos: para convivir en familia, disfrutar con los amigos y crear recuerdos que duren toda la vida.
Sin embargo, a veces permitimos que un partido termine en pleitos, discusiones o decisiones que no valen la pena. Lo más triste es que esto también sucede en el deporte infantil y formativo. Y no solo en el fútbol, sino en prácticamente todas las disciplinas.
Muchas veces somos los adultos quienes les transmitimos a los niños la presión de ganar a toda costa, de conseguir trofeos y demostrar que son los mejores. Pero vale la pena preguntarnos: ¿qué es lo que realmente permanecerá con el paso de los años?
Los trofeos terminarán llenándose de polvo. En cambio, los recuerdos quedarán para siempre. Qué triste sería que esos recuerdos fueran de gritos, enojos o peleas en las gradas, en lugar de abrazos, sonrisas y apoyo incondicional.
Animemos a nuestros hijos, disfrutemos cada partido y ayudémoslos a enamorarse del deporte. Que crezcan recordando la alegría de jugar, convivir y compartir, no la presión de tener que ganar.
¿Y ustedes? Cuéntenos en los comentarios cuál es el recuerdo más bonito que les dejó el deporte durante su infancia. 🐜 🐜 🐜