22/05/2025
La Disciplina
Además de una cuestión de educación y valores, un punto crucial para tener disciplina es fijar tus metas de manera clara y concisa; aunque tener un objetivo que te obsesiones a veces rebasa los límites de la salud mental. En este punto entra en juego la gestión de emociones. Gestionar las emociones a tu favor es una habilidad que necesitas adquirir para avanzar en el mundo del fitness. Las circunstancias no siempre serán favorables, pero debes aprender a siempre sobreponerte y saber utilizar las situaciones complicadas en beneficio propio. No solo se trata de un tema de resolución de problemas y de aprendizaje, sino un camino de autoconocimiento e introspección.
Otro punto importante es el compromiso, este debe ser sólido y con uno mismo; de otro modo, se nos haría fácil faltar a nuestra palabra y desertar. Hazlo por y para ti! Cuando pienses en tirar la toalla recuerda por qué y para qué decidiste emprender el viaje y mantén esa idea siempre bien presente.
Hay muchos motivos y razones por los que comenzar, no son los mismos para todos (salud, estética) pero en cualquier caso si no se hace por convicción propia, las probabilidades de fracasar aumentan. Muchas veces se convierte en una vía de escape al estrés cotidiano, mismo que hemos normalizado en la sociedad en que vivimos; en parte está generado por el exceso de información que recibimos y no estamos listos para procesar y en parte por la manipulación de los medios masivos de comunicación y de las redes sociales, lo que en muchos casos deriva en problemas de ansiedad y depresión.
Es fácil abrumarse al proyectar nuestras metas a medio o largo plazo, esto puede generar confusión y angustia; ve un paso a la vez, fija “goals” a corto plazo y mide de esta manera tu progreso. Hazte consciente de tu avance y la satisfacción del trabajo que hiciste te impulsará a continuar adelante. Aprende a vivir en el proceso, independientemente de los resultados, debes disfrutar cada tramo del camino, no esperar hasta el final.
Laura Arrastia