03/06/2026
Proemio del Ex Libris.
De Don Juan Ramón Gómez y Viveros.
Sea este ex libris signo manifiesto de identidad, memoria y propósito, trazado conforme al antiguo arte de la heráldica, donde cada figura habla en silencio y cada símbolo guarda razón de ser.
Corónase el escudo con diadema de noble factura, no como vana ostentación de linaje heredado, sino como emblema de dignidad alcanzada por virtud, constancia y obra.
Es así que la nobleza aquí representada no dimana únicamente de la sangre, sino del mérito y del recto obrar a lo largo del tiempo.
A ambos lados se alzan, en ademán firme y vigilante, dos leones rampantes, custodios perpetuos del campo que resguardan. Desde antiguo, tales criaturas han sido tenidas por imagen de valor, coraje y señorío, y no en vano sostienen este escudo, pues significan que todo cuanto en él se encierra se halla amparado por la fortaleza y el honor.
En ellos pervive asimismo la memoria del apellido Gómez, cuya tradición ha hallado en el león una de sus más nobles figuras.
Tras los leones se elevan ramas de laurel, discretas mas elocuentes, señal inequívoca de triunfo legítimo y gloria adquirida.
No se trata de vana promesa ni de deseo aún por cumplirse, sino de reconocimiento ya alcanzado en el ejercicio de la vida y en la obra del espíritu.
Divídese el cuerpo del escudo en cuatro partes, cada una portadora de significado cierto:
En la primera, el león, imagen de linaje, nobleza y fuerza interior, afirma la raíz y continuidad de la tradición.
En la segunda, el caballo, de noble andadura, representa la libertad, la gallardía y el espíritu indomable, propios de la vida charra que ennoblece al portador.
En la tercera, el libro abierto manifiesta la inclinación al saber, la vocación de escribir y la edificación del pensamiento.
En la cuarta, el árbol frondoso se yergue como signo de vida, raíz y permanencia, dando cuenta de un legado que crece y se perpetúa más allá del tiempo presente.
Sostiene todo el conjunto el lema:
FORTITUDO ET HONOS: "fortaleza y honor”, principio y causa de cuanto se es y de cuanto se edifica.
Añádese la expresión “Ex Libris”, que declara pertenencia no solamente material, sino también espiritual e intelectual de las obras que este signo acompañan.
Y al pie, en orden solemne, el nombre:
Don Juan Ramón Gómez y Viveros,
el cual no es mera inscripción, antes bien firma y legitimación de este blasón, que así se convierte en seña propia y singular.
De esta guisa, el escudo aquí dispuesto da testimonio de un hombre cuya vida se funda en el honor, cuya obra se custodia por el valor, y cuyo empeño une tradición, saber y raíz para dejar en el mundo huella perdurable.
Atte.
Maximiliano de la Peña.