15/07/2026
Cuando me recuperé de la sorpresa
pregunté a esta personita:
*yo* — ¿Qué haces aquí?
Pero no contestó.
Me volvió a pedir:
*personita* — Por favor, dibújame un cordero.
Como si fuera una cosa muy seria.
El misterio de esa petición era tan grande,
que no pude desobedecer.
Como no sabía dibujar,
dibujé lo único que había dibujado
en toda mi vida:
la boa que se come un elefante.
Aquella personita me dijo:
*personita* — ¡No! Eso es un elefante
dentro de una boa.
Mi casa es muy pequeña,
no cabe un elefante
y las boas son peligrosas.
Dibújame un cordero.
*Adaptación en Lectura Fácil de:*
*“El principito” de Antoine de Saint-Exupéry*
*Parte 2: Cómo conocí al principito*