20/08/2026
⚾ El primer golpe
Hay un momento en la vida de todo niño beisbolista que tarde o temprano llega: el primer golpe.
En una categoría quizá tuvo la fortuna de tener a un pícher que era su maestro, alguien que conocía su forma de batear, que cuidaba sus lanzamientos y que, de alguna manera, trataba de protegerlo.
Pero llega el momento de dar el salto a otra categoría… y entonces pasa algo diferente.
Ahora, del otro lado del diamante, ya no está el maestro. Está otro niño. Otro niño que también está aprendiendo, que quiere lanzar fuerte, que quiere hacer su trabajo y que, por más que lo intente, alguna vez puede equivocarse y mandar la pelota directo al cuerpo.
Y entonces llega ese primer golpe.
Duele, asusta y muchas veces hace que por unos segundos el niño piense: “¿Y si ya no quiero batear?”
Pero ahí también comienza otra etapa.
Porque el béisbol no solamente enseña a batear, correr o atrapar una pelota. También enseña a levantarse.
Después de ese primer golpe vendrá un niño que aprenderá que sentir miedo es normal, pero que el miedo no tiene que decidir por él. Que puede quitarse el polvo, respirar, mirar nuevamente al pícher y volver a colocarse en la caja de bateo.
Porque crecer en el béisbol también significa entender que el juego se vuelve más competitivo, que los rivales también son niños que están aprendiendo y que los golpes, aunque nunca son agradables, son parte de aprender a jugar y a enfrentar los retos.
Y quizá ese día no recordemos cuánto dolió el golpe…
Pero sí recordaremos cómo nuestro pequeño decidió levantarse y volver a batear. 💙⚾
Porque ese día no solamente creció como beisbolista.
Ese día creció un poquito más como persona.