13/11/2022
SÍNDROME DE LA MADRE AUSENTE O INACCESIBLE:
El hijo tiene una percepción de que su madre es fría, distante, inaccesible, con una actitud negativa o, simplemente, que no se halla presente en los momentos fundamentales de su infancia. Bien sea porque prioriza su carrera profesional antes que su hijo o por cuestiones de custodia o por abandono emocional, el más grave por sus consecuencias a largo plazo.
El hecho de tener esta visión tan poco positiva de la que debería ser uno de los pilares fundamentales de la construcción de la personalidad, el desarrollo y la educación del hijo, produce que éste se quede sin el referente fundamental de su vida. Podemos entender que todo en su vida se tambalee.
En un caso especial, llamamos síndrome de la madre ausente cuando la madre no se ha ausentado sino que está presente pero se encuentra incapaz de satisfacer las necesidades emocionales del hijo. A pesar de ello, su forma de crianza tampoco es correcta porque no es sensible con las necesidades del niño, sea porque no se da cuenta de estas o porque no sabe cómo hacer frente a las mismas.
Esto no puede ser debido sólo a las madres sino que existen niños altamente sensibles – llamados “niños orquídea” – que son muy susceptibles frente al estilo educativo de la madre y, por tanto, son muy demandantes afectivamente, con lo cual se hace muy complicado satisfacer todas sus necesidades.
Debemos tener en cuenta que, a falta del pilar fundamental, el niño no tendrá de quién aprender emociones básicas, no podrá aprender a mostrar amor incondicional hacia otra persona y tendrá la autoestima baja porque podrá mostrarse amor a si mismo.
¿Cuáles son las consecuencias para el hijo?
Sea el caso que sea por el cual la madre está ausente, lo cierto es que esta ausencia es vivida con dolor por el hijo.
Podemos repetir hasta el infinito que los “niños son pequeños pero se enteran de todo” y ello implica una profunda huella emocional que deja consecuencias tanto a corto como a medio y largo plazo.
Tomado de la red ✔