19/10/2026
Montar a caballo o incluso pasar tiempo cerca de estos animales puede marcar una gran diferencia en los niños con autismo, ayudando a reducir la hiperactividad y mejorar las habilidades sociales, según sugiere una investigación.
En un estudio realizado con 236 niños con autismo y trastornos psiquiátricos coexistentes, los investigadores descubrieron que participar en un programa de equitación terapéutica o realizar actividades en un establo producía beneficios significativos.
Algunos niños fueron asignados a un programa de equitación terapéutica una vez por semana durante 10 semanas, mientras que otros participaron en actividades dentro de un establo, donde podían observar a los caballos, pero sin interactuar directamente con ellos.
Según los resultados publicados en la revista científica Pediatrics, tanto la equitación terapéutica como las actividades en el establo estuvieron asociadas con reducciones significativas en la irritabilidad y la hiperactividad. También se observaron mejoras en la regulación emocional y las conductas sociales.
Sin embargo, los investigadores encontraron que el mayor efecto sobre la hiperactividad se produjo entre los niños que participaron en las sesiones de equitación.
«Hay algo en montar a caballo que resulta especialmente beneficioso para los niños con hiperactividad», explicó Robin Gabriels, profesora de psiquiatría de la Universidad de Colorado y responsable del estudio.
Aunque montar a caballo no es necesariamente adecuado para todos los niños con autismo, los investigadores señalaron que sus hallazgos sugieren que la equitación terapéutica puede ser una buena opción para complementar los tratamientos y apoyos existentes.
Fuente: Disability Scoop.
Revista científica: Pediatrics.