15/05/2026
¡Detrás de cada estocada, hay un maestro de vida!
Para nuestros queridos entrenadores de esgrima:
Hoy, en el Día del Maestro, queremos tomarnos un momento para bajar las caretas, colgar los floretes, sables y espadas, y aplaudir a quienes están del otro lado de la pista.
Ser entrenador de esgrima no se limita a enseñar la técnica de un fondo, la precisión de una parada y respuesta o la agilidad de un desplazamiento. Su verdadera labor va mucho más allá del metal.
Gracias por:
✨Enseñarles a levantarse: En un deporte donde se "toca" y se "es tocado", ustedes les enseñan a nuestros jóvenes que recibir un golpe no es el fin, sino la oportunidad perfecta para corregir la postura y volver a la guardia con más fuerza.
✨Forjar su carácter: Detrás de la disciplina, el respeto al rival, el saludo obligatorio antes de combatir y la honestidad al reconocer un toque, está su guía paciente y constante. Están formando ciudadanos íntegros, no solo atletas.
✨Ser su zona de confort: El miedo antes de subir a la pista es real, pero verlos a ustedes ahí de pie, en la esquina, transmitiendo calma con una sola mirada o una palabra precisa, les da a los chicos el valor que necesitan para competir.
"La esgrima se juega con el cuerpo, pero se gana con la mente y el corazón." Y son ustedes quienes, día con día en el asalto diario de la vida, alimentan el corazón de estos niños y jóvenes.
Gracias por las horas extra, por la paciencia infinita cuando el cansancio gana, por celebrar sus victorias como propias y, sobre todo, por sostenerlos en sus derrotas.
¡Feliz Día del Maestro, Entrenadores Manuel, José y Darío! Gracias por ser los maestros que guían sus armas, pero sobre todo, los mentores que inspiran sus vidas.