04/06/2026
EL DÍA QUE YA NO ME NECESITES PARA IR AL BÉISBOL…
Un día llegará sin avisar.
No será el último juego.
No será el último entrenamiento.
Ni siquiera el último torneo.
Simplemente un día me dirás:
“Yo me voy solo, mamá.”
Y aunque voy a sonreír y decirte que está bien... por dentro voy a sentir algo difícil de explicar.
Porque durante años mi vida giró alrededor de tus juegos, de tus horarios, de tus entrenamientos y de tus sueños.
Hubo días en los que estaba cansada, días en los que no quería levantarme temprano, días en los que el calor era insoportable o el camino parecía eterno.
Pero nunca imaginé que algún día iba a extrañar todo eso.
Voy a extrañar preparar tus cosas antes de salir.
Voy a extrañar verte correr hacia el campo con esa emoción que solo tienen los niños.
Voy a extrañar los nervios antes de cada juego y las pláticas de regreso a casa.
Porque la verdad es que nunca se trató solo de béisbol.
Se trató de verte crecer.
De ver cómo aprendías a levantarte después de un error.
Cómo celebrabas una buena jugada.
Cómo hacías amigos.
Cómo te convertías poco a poco en la persona que estás destinado a ser.
Y cuando llegue el día en que ya no me necesites para llevarte al béisbol, voy a entender que hice bien mi trabajo. Pero también voy a admitir algo...
Voy a extrañar con todo mi corazón a ese niño que me pedía que le amarrara los spikes, que me buscaba en las gradas con la mirada y que creía que yo podía arreglar cualquier cosa.
Así que mientras ese día llega, voy a seguir disfrutando cada entrenamiento, cada juego, cada viaje y cada momento.
Porque ahora entiendo que no estoy acompañando solamente una etapa de béisbol...
Estoy acompañando recuerdos que algún día se convertirán en los más valiosos de mi vida. 🧡💙