10/05/2026
Hoy queremos rendir homenaje a quienes son el motor invisible detrás de cada zancada.
Gracias, mamá, por ese apoyo incondicional; por la motivación, por las porras en la meta y por estar ahí, bajo el sol o el calor, siendo el refugio seguro de nuestros atletas.
Gracias por sembrar en ellos la semilla de la disciplina, el esfuerzo y la constancia. Sabemos que cada gota de sudor y cada entrenamiento guiado por su amor, son raíces que algún día darán frutos extraordinarios, no solo en el atletismo, sino en la vida.
¡Ustedes son nuestras eternas campeonas! 🥇❤️