16/08/2025
Mi nombre es Esteban Julián Luciano Ortiz, Head Coach de Gigantes de Acaponeta y Flag Girls.
Hoy quiero compartir parte del recorrido que hemos vivido en este proyecto deportivo.
Al inicio, la transición de jugador a entrenador no fue sencilla. Debo reconocer que experimenté miedo e incertidumbre, pues asumir la responsabilidad de dirigir a niños, jóvenes e incluso personas de mi misma edad representaba un gran reto.
Durante ese tiempo realizaba mi servicio social en una escuela primaria y, al concluir la jornada escolar, acudía a la unidad deportiva para entrenar durante toda la tarde y parte de la noche. Al principio únicamente eran cuatro jugadores, lo que generaba en mí la preocupación de que la gente no confiara en el proyecto. Sin embargo, con el paso del tiempo el interés creció, llegando a reunir hasta 90 personas involucradas. Este hecho me llenó de satisfacción, especialmente porque se trataba de un deporte nuevo en el municipio de Acaponeta.
A lo largo de este proceso recibí el apoyo de muchas personas. Algunas ya no continúan, pero su respaldo en su momento fue invaluable. También quiero agradecer a las amistades que, desde mi adolescencia, me acompañaron en lo mucho o poco que podían. Reconozco de manera especial el compromiso de los padres de familia, quienes contribuyeron al crecimiento de este proyecto, así como a la Presidencia Municipal de Acaponeta por brindarnos un espacio para entrenar y por su apoyo en los traslados y competencias fuera de la localidad.
Este camino implicó renunciar a convivencias, eventos escolares y momentos con mi familia y amistades, ya que mi prioridad era entrenar y acompañar a mis jugadores. No obstante, no me arrepiento, pues estoy convencido de que logré generar un impacto positivo en cada uno de ellos.
Hubo ocasiones en las que tuve que ser estricto y corregir actitudes, lo que con el tiempo favoreció el trabajo en equipo y la formación de un grupo más disciplinado y comprometido. Asimismo, dediqué muchas horas de desvelo a planear entrenamientos y buscar la manera de mejorar. Incluso tomé cursos de preparación con el propósito de brindarles una mejor formación, entendiendo que ser entrenador implica más que dirigir ejercicios: también significa escuchar, orientar y acompañar en lo personal.
En este recorrido también enfrentamos situaciones complejas, como la necesidad de recaudar fondos para participar en torneos. Recuerdo con claridad cuando tuve que salir a botear junto a las jugadoras, experiencia que me enseñó el valor del esfuerzo colectivo y la unión del equipo.
Hoy, ya como Licenciado en Educación Primaria, miro hacia atrás con orgullo por todo lo que hemos logrado. Ser parte del crecimiento de grandes jugadores y testigo de momentos significativos es una experiencia invaluable. Incluso en nuestro primer partido, a pesar de los nervios, comprendí que cada reto debía afrontarse con confianza y determinación.
Finalmente, agradezco de todo corazón a quienes confiaron en mí y en este proyecto. Gracias a los jugadores, a los padres de familia, a mis amistades y a todas las personas que han aportado su granito de arena para que este equipo siga creciendo.
Sigamos trabajando juntos por el deporte y por el desarrollo de nuestra comunidad 💪😁🏈