24/08/2022
Calabacines rellenos de longaniza y queso Idiazabal: la versión española de los italianos 'zucchine a pullastiello'
Ingredientes
Para 2 personas
Calabacín
1
Queso Idiazabal u otro tipo de queso ahumado
Longaniza seca, salami o salchicón
Huevo
Harina de trigo
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra molida
Cómo hacer zucchine a pullastiello a la española
Dificultad: Media
Tiempo total
30 m
Elaboración
15 m
Cocción
15 m
Escogemos el calabacín con la forma más cilíndrica que tengamos a mano. Es más fácil para esta receta usar calabacines no muy grandes y lo más regulares posibles en su forma, pero no es imprescindible.
Cortamos el calabacín, sin pelar, en rodajas de unos 7 mm de grosor. Calentamos abundante aceite de oliva en una sartén grande, y freimos las rodajas por tandas hasta que queden bien doradas, las reservamos en un plato con papel de cocina y las salpimentamos ligeramente.
Una vez fritas todas las rodajas apagamos el fuego de la sartén mientras hacemos todo el montaje. Para ello preparamos un plato con huevo batido y otro con harina de trigo. Cortamos la longaniza, salchicón o salami en rodajas finas, lo mismo que el queso. Lo ideal es que el tamaño de estas rodajas sea solo ligeramente inferior al de las rodajas de calabacín, pero tampoco hay que volverse loco, pues se pueden meter perfectamente varios trozos de longaniza o queso si se necesitan. Una vez hemos preparado la mise en place, encendemos de nuevo el aceite en el que habíamos frito el calabacín.
Collage Calabacines
Una vez listos todos los ingredientes, vamos montado cada bocado, disponiendo una rodaja de calabacín, una de longaniza, una de queso y, para cerrar, otra de calabacin. Pasamos el invento por huevo, luego por harina y lo freímos. Puede paracer que todo se va a desparramar, pero si hemos rebozado bien la mezcla y la colocamos con cuidado en la sartén se crea una cobertura perfecta. Es más fácil de lo que parece. Con cuidado, vamos dando la vuelta a los "sándwiches" de calabacín, hasta que estén bien dorados por ambos lados, y los vamos colocando sobre papel absorbente.
Lo ideal es servir este plato de inmediato, para disfrutar del queso fundido. Una delicia.