12/06/2026
✅Lo que aprendí en una escalera de Benasque + La fábrica que sus dueños abandonaron... y sus trabajadores no
Hoy te escribo para dar las gracias (sí otra vez).
Por esta comunidad que se está creando.
Por las muestras de apoyo y ánimo que sigo recibiendo, aunque muchos no nos conozcamos en persona.
Nos une lo mismo: la montaña y lo que nos aporta.
A la cabeza, al cuerpo y a eso que está en medio y no sabemos muy bien dónde colocar.
Si quieres que esta comunidad siga creciendo con montañeros y montañeras que no salen al monte por moda ni eligen solo por precio, hay una forma sencilla de ayudar: reenvía alguno de estos mails a quien creas que le puede servir.
Y si hay algún tema que quieres que toque, o una experiencia que quieras contarme, ya sabes que casi todo lo que llega a mi bandeja de entrada acaba compartido aquí.
Ayer mismo me llegó uno.
De Leandro, buen amigo, montañero y guía.
Hemos compartido momentos muy buenos y otros muy tristes, de esos que también unen.
Me recordaba en el correo una escena de cuando nos formábamos en Benasque. Él estaba sentado en una escalera, con los ojos llorosos, y fui el único que se acercó a hablar con él.
Hoy sé algo que entonces no sabía: el consuelo solo llega cuando uno está en paz consigo mismo. Y eso es de lo más difícil que hay.
(Yo todavía no lo he conseguido.)
Leandro ha pasado por una enfermedad grave y ahora una lesión le está complicando su últimos años como profesor.
Ayer no pude contestarle.
Las emociones vienen en oleadas y hay que gestionarlas poco a poco.
Pero leyendo su mail me di cuenta de algo: quien me ha conocido, ha conocido a Pilar.
Y ella siempre dejaba huella.
Al final, de eso va todo.
De la gente que se acerca cuando estás en la escalera.
Y eso me lleva a lo de hoy.
¿Sabes quién está ahora mismo sentado en la escalera?
Los trabajadores de Lorpen.
Te pongo en contexto.
Lorpen pertenecía a Import Arrasate, la misma empresa dueña de Ternua. En 2025 entró en concurso de acreedores, y en 2026 la ha absorbido Dikar, la dueña de Columbus (otra marca con la que siempre hemos tenido muy buena relación).
¿Y la fábrica de calcetines? Ahí viene lo bueno.
Los propios trabajadores han decidido quedársela.
Han formado una sociedad y ahora son ellos los que llevan el mando.
Para mí son unos verdaderos valientes.
Meterse en esta jungla, con lo que está cayendo, fabricando en casa en vez de en la otra punta del mundo.
Así que hemos hecho lo que tú hiciste reenviando estos mails y lo que yo hice en aquella escalera: acercarnos.
Les hemos comprado una remesa de calcetines de calidad suprema.
Y el precio que hemos conseguido te lo trasladamos entero a ti:
30% de descuento comprando 3 pares o más de Lorpen.
Usa el código VALIENTES30 al finalizar tu compra.
Por si no conoces la marca: Lorpen tiene garantía de por vida. (De fabricación, claro. Si los destrozas en el Aneto eso ya es mérito tuyo.)
Y si alguna vez has bajado de una ruta con los pies hechos un mapa de ampollas, ya sabes que el calcetín no es un accesorio.
Es la primera capa entre tú y los 20.000 pasos del día.
Elige los tuyos aquí: https://materialdeescalada.com/337-marcas-lorpen
¿Dudas con grosores o tallas? WhatsApp 623 012 503 y te asesoramos según tu actividad.
Nos vemos en el monte.
Un abrazo, Francisco y Mari Virtu
P.D. En Perdidos en la montaña cuento que en el monte casi nadie se pierde de golpe. Se pierde paso a paso, decisión a decisión. Con las empresas pasa igual. Y con las personas también. La diferencia entre perderse y volver casi siempre es la misma: alguien que se acerca a tiempo. → https://materialdeescalada.com/module/iqitsearch/searchiqit?s=perdidos