05/11/2020
Recuerdos de la Behobia: La de la cura de humildad
Tras la edición anterior, que me sirvió para volver al ruedo, tuve que luchar contra mis demonios en muchas carreras. Es cierto que hubo victorias, como la de la Media del RNR Madrid Maratón, pero sobretodo tuve que luchar contra mi mismo.
Una guerra entre la psique y el físico, ya que por un lado mi mente me decía que debía estar delante en las carreras, disputándolas, ganándolas…mientras que el cuerpo decía que no. Que bastante hacía con estar ahí.
En 2019 empecé un ciclo infinito, a lo Dark, que se repite cada 4 meses: me lesiono de algo (sobretodo isquio), 1 mes parado, 2 para ponerme en forma y cuando ya empiezo a estar bien…ZAS. Lesión, reinicio y vuelta a empezar.
Esa no continuidad hizo que mi rendimiento fuera cayendo poco a poco. No entendía que ya no era aquél Carles Castillejo.
Pero aquel 10 de Noviembre en la salida de Behobia estaba dispuesto a hacer una de las mías. Sabia cual era mi nivel y sabía lo que quería hacer: una contrarreloj enganchado al grupo hasta donde pudiera.
Había hipotetizado que serían 10km. Me equivoqué. Fui incapaz de ir con el grupo mas de 2km. Era una marioneta dominada por otros corredores. Saliendo de Irun me descolgué y me quedé en un segundo grupo, del que me tuve que descolgar también bajando Gaintxurizketa.
Había cometido un grave pecado, el de la soberbia, el de pensar que solo por ser yo iba a poder correr rápido, pero no. Tuve que expiarlo 13km corriendo en soledad viendo como aquellos corredores se alejaban sin compasión.
Aquella soledad me sirvió para abrir los ojos y ver que la época de los elfos había terminado y que ahora era un simple mortal que debía mirar hacía el futuro con otros ojos, dando las gracias por seguir corriendo y no estar en una silla de ruedas, dando las gracias por seguir disfrutando y valorando en su justa medida todo lo conseguido, lo cual por haber sido “fácil” no le damos el valor que realmente tiene.
Por eso, los 63’34 que tardé en recorrer los 20km supieron a gloria y los disfruté como si de una victoria se tratase ya que aquel dia, por fin, dejé atrás el pasado para mirar de frente y a los ojos al futuro.es @ San Sebastián, Pais Vasco, Spain