16/11/2018
Ayer en el pleno ordinario del Ayuntamiento Torrijos se vivió un HECHO INSÓLITO. Aunque se trataba de un pleno ordinario existió una afluencia de vecinos masiva poco común. Algunos de ellos de avanzada edad. La presencia de dichos vecinos correspondía a los problemas de inseguridad que vienen sufriendo en la puerta Maqueda: robos, hurtos, allanamientos de morada en sus viviendas y actos de vandalismo en sus viviendas. Los vecinos se habían organizado para presentar una serie de preguntas que fueron entregadas en tiempo y forma en el ayuntamiento por el canal reglamentario como marca la ley.
Desde el principio y por parte del propio ayuntamiento se pusieron muchas trabas para recoger las inquietudes de los vecinos en dicho pleno ordinario, aunque el registro de la preguntas fue realizado en tiempo y forma.
El resto de los partidos políticos Partido Popular de Torrijos, Ganemos Torrijos y UPyD no fueron informados del registro de las preguntas que habían presentado los vecinos, a pesar de que los vecinos se encargaron de enviar las preguntas una vez registradas a dichos partidos.
El alcalde de Torrijos no permitió la intervención de los vecinos por el procedimiento adecuado, limitando su derecho de participación y se limitó a dirigirse a ellos con un discurso político típico de precampaña electoral.
Ante tal hecho los vecinos abandonaron el pleno desolados quedando el salón de plenos vacío, aunque la reunión continuará con otros puntos. Ante la falta de respuesta por parte del alcalde los vecinos en un hecho sin precedentes decidieron volver al salón de plenos e interrumpieron el desarrollo del mismo exigiendo una respuesta y un respecto por parte del alcalde que no les había dado. Se vivieron momentos de mucha tensión por la falta de la empatía palpable que demostró el alcalde ayer. Solo los concejales Raul Diaz Lopez de Ganemos y Jose Antonio Muñoz Perez del Partido Popular intentaron aliviar el ambiente y la tensión que se vio en esos momentos.
El pleno municipal estuvo suspendido por espacio de una hora y se reanudó una vez los vecinos abandonaron pacíficamente el consistorio municipal.
Lo dicho, un hecho sin precedentes.