02/04/2022
Vamos a hablar de bien estar animal, concretamente de los perros.
La sociedad entiende lo que quiere creer, pero eso no siempre es la verdad.
Hace 18000 años empezó la domesticación del perro, especies salvajes que se acercaron al humano buscando cooperación en beneficio mutuo, y ese principio ha día de hoy sigue siendo la base de la convivencia entre ambos, aunque solo uno así lo entiende, el otro solo lo explota bajo sus equívocos convencimientos.
No hay una sola raza, y por ende mestizos que descienden de estas, que no haya sido seleccionada o manipulada por el hombre, ya que desde hace milenios, el humano vió el potencial de esta especie y la empezó a utilizar como el máximo aliado, hasta así llegar a nuestros tiempos, pero esa esencia, y a lo que muchos renuncian o simplemente niegan, es fruto del patrimonio genético de cada una de las razas, es decir, su herencia genética, eso significa que cada raza es diferente, tanto en carácter como en físico, similares muchos pero no iguales, y en cada función se requiere de unas características únicas para mantener su equilibrio.
Entonces llegamos a la clave de este post, cada raza tiene unas necesidades físicas y mentales, que de no complacerlas puede derivar en un perro desequilibrado o enfermo, sufriendo ansiedad o estrés mas que demostrado, eso significa que si adquirimos un animal de unas ciertas características, lo que debería estar realmente prohibido es hacerle perder su identidad como raza y como individuo, inhibiendo sus instintos fruto de la genética heredada, es decir, negar a un perro cazador cazar, a uno de carea pastorear, a uno de defensa defender o a uno de pelea pelear.
Para satisfacer sus necesidades no es necesario que cace, que pastoree, que defienda o que pelee, pero si sustituir cada una de ellas por ejercicios, deportes o juegos que simulen esas acciones para su equilibrio físico y emocional, pero claro, eso implica tiempo y dedicación, y queda mas bonito pasear un galgo atado por el centro de Barcelona que coger el coche y llevarlo a correr en lugares apartados, entonces es mejor tener un perro con ansiedad, estresado y deprimido, ademas de gordo y atrofiado, aunque eso si, mas cómodo para nosotros y como aliciente, nos hará sentir bien con nosotros mismos porque lo hemos adoptado.
Entonces, si debemos hablar de bien estar animal se debería incluir mucho mas que lo que la gente profana cree, porque os recuerdo que la creencia sobre algo no siempre tiene que ser real, mientras que la historia y selección si lo es, si hiciéramos un test de estado emocional de los perros, el 99% de propietarios vería que su compañero sufre de alguna carencia que le provoca un tipo de desorden o varios.
Cumpliendo lo que cada raza o individuo requiere como necesidad, entonces podríamos hablar de bien estar animal, todo lo demás es creencias absurdas y cortinas de humo, porque os recuerdo que en la edad media, a las mujeres pelirrojas se les quemaba en la hoguera por brujas, o a los que intentaban evolucionar con ciencia también, y ahora señores animalistas modernos, sois la inquisición de antaño, con miedos a la realidad y negando lo evidente, acusando de maltrato algo que en realidad es beneficioso, pero eso si, requiere de esfuerzo y de no sedentarismo y de eso señores, ustedes van carentes de uno y sobrados de otro, y el único perjudicado es ese perro el cual ustedes dicen defender su dignidad, cuando realmente lo habéis humillado y traicionado.
Si ahora hacéis cargo de conciencia, mirar quien es el maltratador realmente.