20/09/2026
En un pequeño pueblo de Pensilvania nació una marca que, más de 125 años después, sigue en la sangre de cada corredor que se la calza. Su reputación se construyó junto a atletas de élite — como Rod Dixon, que ganó el maratón de Nueva York de 1983 con una zapatilla diseñada junto a Saucony.
Esa filosofía sigue intacta: cada modelo nace de la pista, no del laboratorio.