25/11/2025
Hoy toca despedirme de un caballo muy especial, mi Señor de Lara. Ha estado conmigo desde los tres años, y juntos hemos recorrido un camino de aprendizaje, paciencia y evolución.
Durante estos años he visto cómo crecía, cómo entendía cada ejercicio, cómo ganaba expresión, fuerza y confianza. Él me ha enseñado tanto como yo a él.
Ahora comienza una nueva etapa en otra casa, con nuevas metas y nuevas manos que estoy seguro sabrán valorarlo como merece. Me quedo con la satisfacción de haber formado a un caballo noble, honesto y con un corazón enorme.
Gracias por estos casi cuatro años juntos y por todo lo que me has dado.
Que sigas brillando allá donde vayas.
Un cachito de mi corazón es tuyo, Señor de Lara.