19/06/2026
Llevo un tiempo dándole vueltas y creo que ha llegado el momento de parar. Al menos, por ahora.
No es una decisión tomada de un día para otro. Tampoco nace de un enfado, ni de una mala experiencia, ni de nada extraño. Al contrario. Si algo me llevo de todo este tiempo es agradecimiento. Mucho agradecimiento.
Cuando empecé a crear contenido sobre la Balona, no había demasiada gente haciendo cosas de forma continua. Estaba Corazón Blanquinegro, que era y sigue siendo una referencia, y prácticamente al mismo tiempo, aquel mismo año, también nació Frente Santa Bárbara, que siguen ahí y lo hacen fenomenal.
Hoy, por suerte, hay algunos más. Y no me puedo alegrar más de eso. Porque ahora también me tocará disfrutar de ese contenido desde el otro lado, como un aficionado más.
Aunque, si soy sincero, esto de contar fútbol venía de lejos.
Supongo que soy fatiga de la radio periodística desde chico. De esos que se dormían con El Larguero puesto, escuchando voces, debates, historias y partidos como si aquello formara parte de la casa. Y también de los que, de adolescente, se colocaba en Tribuna cerca de Pepe Iria para ver cómo radiaba los partidos y cómo cantaba los goles.
Allí, sin darme cuenta, algo se me fue quedando.
Todo esto nació también un poco a raíz de mi amigo Amaro, que escuchaba espacios como El Racó de Valencia, y de ver aquellos directos de Twitter como Remontada Blanca. Gente hablando de fútbol con pasión, con naturalidad, con su gente alrededor… y pensar: “¿Y por qué no hacemos algo así con la Balona?”.
Y así empezó todo.
Durante estos años he jugado a ser periodista, creador de contenido, presentador, opinador, entrevistador y aprendiz de todo. Y la verdad es que lo he disfrutado muchísimo.
Le he dedicado muchas, muchas, muchas horas. También dinero, ilusión, nervios, noches, pruebas, errores y algún que otro disgusto.
Disgustos deportivos, claro. Porque esto es fútbol. Y en el fútbol, si te toca la Balona, ya sabes que la felicidad viene en dosis pequeñas y el sufrimiento en formato temporada completa. Seguro que algún mamón de mis amigos hasta se alegra de que no siga, para poder decir tranquilo que el gafe era yo. Jejeje.
Pero aun así, aquí hemos seguido.
El último año, especialmente, me lo he pasado en grande. Gracias a Manu encontré este sitio llamado Por la Recia te conocen, donde me he sentido muy cómodo, muy libre y muy acompañado. Ha sido una etapa preciosa, de esas que uno no olvida.
También quiero dar las gracias a todos los que me habéis ayudado por el camino. A los compañeros, a los que me han enseñado, a los que han estado cerca y a todos los seguidores que han apoyado cada invento, cada directo, cada entrevista, cada podcast, cada newsletter y cada cosa rara que se me ha ocurrido.
Ya sabéis que a mí me gusta mucho trastear.
Siempre he intentado darle su sitio a todo el mundo: al primer equipo, a la cantera, a la afición, a la gente que trabaja alrededor del club y a todos los que, de una forma u otra, forman parte de la Balona. A veces habrá salido mejor y otras peor, pero la intención siempre ha sido sumar y poner el foco en aquello que también merecía ser contado.
También quiero acordarme de todos los jefes de prensa que han pasado por el club en este tiempo. Siempre me trataron fenomenal, como si fuera uno más, incluso cuando seguramente no tenían ninguna obligación de hacerlo. Hasta he llegado a estar solo yo en alguna rueda de prensa, y aun así siempre me hicieron sentir parte de aquello.
Y, por supuesto, gracias a los primeros que confiaron. Y a mi oráculo Amaro, padre carnavalesco y padre periodístico, que siempre vio en mí a alguien echao palante. Lo mismo para salir en una chirigota infantil que para ponerme delante de un micro a hablar de la Balona en Twitter.
También quiero acordarme de quienes han apoyado este proyecto desde la colaboración y la confianza: CGE Asesores, Limpiezas Carmali y El Barbas Food & Drinks. Gracias por apostar por algo que siempre ha nacido desde la pasión, desde el cariño a la Balona y desde las ganas de sumar.
Ahora estoy metido en otro proyecto muy ilusionante, también relacionado con el fútbol, y quiero dedicarle el tiempo que merece. También quiero dedicarme más tiempo a mí, a mi familia y a disfrutar de la Balona sin esa presión constante de tener que generar contenido. Una presión que, en realidad, me he puesto yo solo muchas veces.
Y creo que el mejor momento para terminar es ahora, antes de que empiece a rodar del todo un nuevo proyecto, antes de que me envuelvan otra vez esas ganas, esa ilusión y ese cosquilleo tan peligroso de las primeras semanas.
Porque me conozco. Sé que cuando vuelve a moverse la pelota, cuando aparece una rueda de prensa, un fichaje, una idea o una historia que contar, es muy fácil volver a engancharse.
Por eso creo que, si tenía que hacerlo, tenía que ser ahora.
Siento que esta etapa tiene que terminar aquí. O, al menos, hacer una pausa larga.
No me voy enfadado. No me voy cansado de la gente. No me voy por nada raro. Me voy agradecido. Muy agradecido.
He crecido mucho como persona. He aprendido muchísimo. He conocido a gente maravillosa. He vivido momentos que nunca imaginé vivir gracias a un escudo, a una afición y a una forma muy nuestra de entender el fútbol.
Y también tiene su punto bonito que esta pausa llegue justo ahora, en un momento en el que el fútbol me vuelve a llevar por otro camino y, de alguna manera, me conecta con personas que también formaron parte de los primeros pasos de todo esto.
Al final, el fútbol tiene esas vueltas raras que no se planean. Un día empiezas casi jugando a comunicar, otro día te ves metido en entrevistas, directos, podcasts y proyectos, y de pronto entiendes que cada etapa ha tenido su sentido.
Probablemente alguien me enganchará más adelante en otro proyecto, porque al final uno es como es y la cabra tira al monte. Pero seguramente ya no llevando la voz principal, ni con esa responsabilidad que yo mismo me he ido colocando encima.
Ahora quiero volver a ser simplemente un aficionado más.
Ver la Balona, sufrirla, disfrutarla cuando se pueda, enfadarme cuando toque y vivirla sin mirar el móvil pensando en qué hay que publicar después.
Gracias de corazón a todos los que habéis estado ahí.
Por haber escuchado, por haber leído, por haber comentado, por haber compartido y por haberme dejado formar parte, aunque sea un poquito, de vuestra manera de vivir la Balona.
Nos vemos en la grada.
🤍🖤