Tiene un área de 50,70 km² con una población de 172 habitantes y una densidad de 3,39 hab/km La población de Frías se organiza en calles largas, encosteradas, que parten de la
vega y ascienden hasta los puntos más altos de la ladera sobre la que se extiende
el caserío. Algunas callejuelas transversales, unen las vías principales y forman grandes manzanas y algunas plazas, con casas abiertas a toda
s las direcciones. Sus montes están poblados por pino silvestre de excelente calidad y algún pino
negral, en un ecosistema caracterizado por las amplias praderas y crestas calcáreas
con la vegetación típica de pinos, enebros y sabinas rastreras. Se trata del municipio con mayor patrimonio forestal de toda la comarca, después de Ciudad y Comunidad de Albarracín. No solo destacan sus montes por la cantidad, sino también por la calidad, así, en el siglo XVIII, según noticia de Isidoro de Antillón, parte de sus pinos negrales estaban demarcados para la Real Marina. La iglesia parroquial de Frías se construyó en el siglo XVIII. Consta de una sola
nave y capillas laterales. Tiene crucero cubierto por una cúpula y el edificio se
refuerza exteriormente con contrafuertes. Coetánea a la iglesia parroquial es la
ermita de la Inmaculada Concepción. Un interesantísimo yacimiento arqueológico,
datado en torno al año 1.400 a
C., nos informa sobre la presencia de
un grupo humano en las cercanías de
Frías. Entre los muchos objetos que allí
se exhumaron, queremos mencionar
unas queseras primitivas, signo inequí-
voco de la existencia de una incipiente
ganadería. Tiene Frías bellísimos paisajes en su extenso término municipal. Sus fuentes más
afamadas son las del Buey y la del Berro, origen al río del mismo nombre. Merece la
pena visitar también una enorme sima situada a un par de kilómetros en dirección
al nacimiento del río Tajo. Es una tremenda gruta que alberga en su interior pinos
enormes y que recientemente se ha señalizado. Las Casas de Frías son un despoblado que depende de Frías. A medio camino entre
Frías y Villar del Cobo, “Las Casas” reciben una vez al año a gentes procedentes
de varios pueblos serranos para celebrar la Virgen del Carmen, en la ermita del
mismo nombre.
í
El 21 de junio de 1257, por privilegio del rey Jaime I dado en Teruel, este lugar pasa a formar parte de Sesma de Frías de Albarracín en la Comunidad de Santa María de Albarracín, que dependían directamente del rey, perdurando este régimen administrativo siendo la única que ha permanecido viva tras la aplicación del Decreto de Disolución de las mismas, en 1837, teniendo su sede actual en Tramacastilla. Tenía una extraordinaria artesanía del cuero hasta hace pocos años, plasmada a veces en mochilas que entre otros solían utilizar los pastores por su gran resistencia. Las zonas de Albarracín son conocidas por su antigua presencia de pobladores mudéjares. Los moriscos de Gea, Albarracín y Bezas abandonaron sus casas debido al proceso de reconversión al cristianismo que sufrieron estas tierras. Salieron forzosamente por el puerto de los Alfaques hacia el norte de África. 2.083 moriscos tuvieron que escapar por el mencionado puerto desde Gea de Albarracín, 89 desde Albarracín. Las guerras y convulsiones políticas han afectado a la comarca de manera importante en diversos momentos de su historia. Así, a comienzos del siglo XVIII. En el siglo XIX, con la guerra de la Independencia, el general Villacampa desarrolló una parte de su actividad guerrillera en la zona, instalando en la herrería de Frías una fábrica de armas. Las tropas francesas se encargaron de destruirla durante la contienda. Frías se encuentra a 1.462 metros sobre el nivel del mar, posée un sorprendente entorno paisajístico, con numerosos nacimientos de agua que dan vida a los ríos y arroyos que parten de sus tierras, unas tierras rodeadas de frondosos bosques , montes y verdes prados. Os aseguro que si visitáis nuestro pueblo NO OS DEFRAUDARÁ!