27/10/2025
¡Mira el vídeo!! Te ayuda a entender y comprender el trabajo que hicimos hace unos días.
contribuye a mantener la forma y la integridad de los tejidos, funcionando como una especie de “marco interno” que da cohesión al cuerpo.
Al conectar músculos entre sí, permite que el cuerpo funcione como una unidad integrada durante el movimiento. Contiene terminaciones nerviosas encargadas de recoger información sobre tensión, presión y posición corporal.
Separa y conecta compartimentos anatómicos, asegurando que cada estructura mantenga su función sin interferir con otras.
¿Por qué un tejido conectivo puede doler?
Aunque mucha gente asocia el dolor con el músculo o la articulación, la fascia también puede ser una fuente primaria de dolor. De hecho, es uno de los tejidos más ricos en terminaciones nerviosas mecanoceptivas y nociceptivas, lo que significa que tiene la capacidad de percibir presión, tensión y dolor. Cuando la fascia se encuentra deshidratada, inflamada o adherida, puede perder su elasticidad natural y generar restricciones de movimiento, sensaciones de tirantez o dolor difuso.
¿Qué puede alterar la fascia?
👉 El sedentarismo, al reducir el estímulo mecánico que mantiene el tejido hidratado y flexible.
👉 Lesiones traumáticas o microtraumatismos repetidos, que generan fibrosis y pérdida de elasticidad.
👉 Cicatrices quirúrgicas o inflamaciones crónicas, que modifican la arquitectura fascial y dificultan el deslizamiento de tejidos.
👉 Altos niveles de estrés emocional, que pueden provocar una respuesta tónica mantenida, generando una contracción constante de la fascia.
¿Cómo se manifiesta el dolor fascial?
El dolor relacionado con la fascia suele ser más difuso y difícil de localizar que el dolor articular o muscular típico. No siempre se asocia a una lesión estructural visible.
Algunos signos típicos son:
➡️Sensación de rigidez o “camisa apretada” en una zona del cuerpo.
➡️Dolor que no mejora con el reposo ni con antiinflamatorios
Dificultad para moverse con fluidez.
➡️Aumento del dolor tras periodos largos de inactividad.