23/08/2026
# ¿QUIÉN JUZGA A LOS JUECES? LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ENTRA AL DEBATE DE LA GIMNASIA
**Una diferencia mínima puede cambiar una clasificación, un podio e incluso una plaza olímpica. Mientras los deportes juzgados siguen dependiendo de la percepción humana, la inteligencia artificial comienza a aparecer como una segunda mirada. Pero ¿puede realmente hacer más justa una competencia?**
En gimnasia rítmica, unas décimas pueden separar a una deportista de unos Juegos Olímpicos.
Y en 2024 ocurrió un caso que obliga a preguntarnos hasta qué punto podemos confiar únicamente en el sistema humano de juzgamiento.
Durante el Campeonato Europeo de Gimnasia Rítmica de Budapest, última oportunidad de clasificación individual para París 2024, la chipriota Vera Tugolukova obtuvo la cuota olímpica con **130,55 puntos**, apenas **0,25 por encima** de la polaca Liliana Lewinska.
Lo que ocurrió después convirtió aquella clasificación en un caso mucho más serio.
La Gymnastics Ethics Foundation investigó denuncias sobre la competencia y declaró culpable de **manipulación de puntuaciones** a Evangelia Trikomiti, quien presidía el Jurado Superior. Fue sancionada durante cuatro años y perdió su brevet internacional de juez. En enero de 2026, el Tribunal de Arbitraje Deportivo confirmó la decisión.
El TAS también analizó los vínculos existentes: Trikomiti y Tugolukova representaban al mismo país, la gimnasta estaba vinculada al club dirigido por la hija de Trikomiti y el esposo de la jueza formaba parte del Comité Olímpico de Chipre. El tribunal aclaró que estos vínculos no demostraban por sí solos una manipulación, pero sí los consideró relevantes dentro del conjunto de pruebas.
Y aquí comienza una discusión que va mucho más allá de un solo campeonato.
# # CUANDO UN ENTRENADOR TAMBIÉN ES JUEZ
En deportes como la gimnasia rítmica existe una particularidad que puede resultar difícil de entender para quien observa desde afuera: **una misma persona puede desarrollar una carrera como entrenador y, al mismo tiempo, estar certificada como juez**.
Eso no significa que ser entrenador convierta automáticamente a alguien en un juez parcial.
Pero sí puede crear conflictos.
Una investigación académica sobre gimnasia rítmica de élite encontró que varios entrenadores entrevistados también participaban en competencias como jueces. Los propios participantes describieron tensiones derivadas de esa doble función y hablaron de trabajar dentro de un sistema que percibían como susceptible a favoritismos y conflictos de interés.
La Federación Internacional de Gimnasia tiene mecanismos para intentar reducir estos riesgos. Sus reglas actuales impiden, por ejemplo, que familiares cercanos juzguen directamente a una gimnasta y establecen procedimientos para comunicar posibles conflictos de interés. En rítmica, además, los jueces de Dificultad, Artística y Ejecución de un mismo panel deben proceder de diferentes federaciones nacionales.
Sin embargo, en las reglas internacionales revisadas no aparece una prohibición universal que impida obtener o ejercer una licencia de juez por el simple hecho de trabajar también como entrenador.
Y eso abre una pregunta incómoda:
**¿hasta dónde puede separarse profesionalmente a la persona que entrena del juez que evalúa?**
# # EL PROBLEMA NO SIEMPRE ES CORRUPCIÓN
Aquí hay que hacer una diferencia importante.
No todo error de juzgamiento es corrupción. Tampoco todo conflicto de interés termina en manipulación.
Existen al menos tres escenarios diferentes:
**error humano, sesgo y manipulación deliberada.**
Incluso un juez que intenta ser completamente imparcial sigue siendo una persona interpretando una actuación en tiempo real.
Y la investigación científica ha intentado medir ese problema.
Un análisis de jueces internacionales durante el ciclo olímpico 2013-2016 encontró un **sesgo nacional significativo en conjunto** en gimnasia artística, aeróbica y rítmica: en promedio, algunos jueces otorgaban mejores valoraciones a deportistas de su propia nacionalidad.
Pero tampoco sería correcto afirmar que todo el juzgamiento internacional está sesgado.
Un estudio publicado en 2025 que analizó el salto masculino del Mundial de 2022 no encontró evidencia estadísticamente significativa de sesgo nacional que explicara las puntuaciones o la clasificación en esa prueba.
La conclusión, entonces, es más compleja:
**el sistema humano puede generar sesgos, pero eso no significa que todos los jueces sean parciales ni que todas las competencias estén manipuladas.**
# # ENTONCES APARECE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Mientras la gimnasia rítmica continúa dependiendo del juzgamiento tradicional, su disciplina hermana, la gimnasia artística, ya comenzó a experimentar otra realidad.
Desde 2017, la Federación Internacional de Gimnasia y Fujitsu desarrollan el **Judging Support System (JSS)**, una tecnología capaz de capturar el movimiento de los gimnastas y transformarlo en información tridimensional y datos numéricos.
Se utilizó oficialmente por primera vez en un Mundial en 2019 y, desde 2023, está aprobado para los diez aparatos de la gimnasia artística masculina y femenina.
El sistema puede analizar posiciones corporales, ángulos y distancias con una precisión que la propia federación considera superior al ojo humano para determinadas decisiones muy ajustadas.
Pero hay una diferencia fundamental:
**la inteligencia artificial todavía no es el juez.**
El JSS funciona como herramienta de apoyo, especialmente cuando existe una consulta sobre una puntuación o cuando el sistema detecta diferencias demasiado grandes entre valoraciones. La decisión continúa dentro de una estructura de juzgamiento humana.
Por ahora, la máquina ayuda a mirar.
No decide quién gana.
# # EL PATINAJE ARTÍSTICO VA EN LA MISMA DIRECCIÓN
El fenómeno tampoco se limita a la gimnasia.
La International Skating Union confirmó en 2026 que lleva aproximadamente dos años probando herramientas de inteligencia artificial y visión computacional mediante cámaras alrededor de la pista.
La intención es obtener información técnica más precisa para apoyar a los oficiales: velocidad de los giros, altura de los saltos, distancias recorridas y otros parámetros medibles.
Pero la propia ISU mantiene una separación importante: mientras la tecnología podría encargarse cada vez más del análisis técnico, **la interpretación artística seguiría dependiendo del criterio humano**.
# # Y EL COMITÉ OLÍMPICO YA ABRIÓ LA PUERTA
En abril de 2024, el Comité Olímpico Internacional lanzó oficialmente su **Olympic AI Agenda**, una estrategia para desarrollar y utilizar inteligencia artificial dentro del movimiento olímpico de una forma que define como responsable y centrada en las personas. Entre sus áreas de interés aparecen el entrenamiento, el rendimiento, la organización deportiva y también el juzgamiento y arbitraje.
En noviembre de 2025 dio otro paso y celebró en Lausana el primer **Olympic Movement AI Engagement Forum**, donde federaciones, comités olímpicos y empresas tecnológicas discutieron, entre otras cosas, aplicaciones de IA para entrenamiento, antidopaje, seguridad y apoyo al juzgamiento.
La dirección parece clara.
La inteligencia artificial tendrá cada vez mayor presencia en el deporte de alto rendimiento.
La verdadera discusión es **hasta dónde debería llegar**.
# # ¿UNA MÁQUINA SERÍA MÁS JUSTA?
En teoría, una computadora no tiene nacionalidad deportiva, no entrena a una gimnasta, no escucha los aplausos del público y no sabe qué federación necesita una clasificación.
Además, puede repetir una acción cientos de veces y medir variables que para el ojo humano son extremadamente difíciles de calcular en fracciones de segundo.
Pero eso tampoco convierte automáticamente a la IA en neutral.
Un algoritmo funciona de acuerdo con los datos, reglas y criterios con los que fue construido.
Y detrás de esos criterios siguen existiendo seres humanos.
Por eso reemplazar completamente a los jueces puede no ser la respuesta.
Tal vez el mayor potencial esté en otro lugar:
**que la inteligencia artificial no sustituya al juez, sino que lo audite.**
Si un panel humano determina una dificultad y el análisis computacional encuentra una diferencia significativa, el sistema podría activar una revisión.
Si la máquina identifica un elemento de una manera y los jueces de otra, ambos resultados podrían compararse.
Y si aparecen patrones anormales de puntuación de un mismo juez a lo largo del tiempo, la tecnología también podría ayudar a detectarlos.
De esta manera, la IA se convertiría en una segunda mirada independiente.
No para eliminar el componente humano de un deporte artístico, sino para reducir el margen que existe en aquello que sí puede medirse objetivamente.
# # LA PREGUNTA YA NO ES SI LA IA LLEGARÁ
Ya llegó.
La gimnasia artística la utiliza como apoyo. El patinaje artístico prepara nuevas herramientas. El Comité Olímpico Internacional creó una agenda específica para su desarrollo.
Mientras tanto, casos como el Europeo de Gimnasia Rítmica de 2024 recuerdan por qué la discusión sobre transparencia no es simplemente tecnológica.
Es deportiva.
Porque detrás de una puntuación no solamente existe un número.
Puede existir una medalla, años de entrenamiento o una clasificación olímpica.
Y cuando unas décimas pueden cambiar una carrera completa, quizá la pregunta más importante no sea si debemos elegir entre humanos o máquinas.
Sino esta:
**¿A quién confiarías una décima que puede decidir quién llega a unos Juegos Olímpicos: a un juez humano, a una inteligencia artificial o a los dos?**