14/08/2026
Un pequeño gesto puede cambiar la vida de alguien.
Un joven entró a una cafetería y vio a una mujer contando unas pocas monedas para comprar un café.
El joven se acercó al cajero y dijo:
—Cobra también lo de ella.
La mujer lo miró sorprendida.
—¿Por qué hiciste eso?
Él respondió:
—Porque hace años alguien hizo lo mismo por mí cuando yo no tenía nada.
La mujer sonrió con lágrimas en los ojos.
Quizás para aquel joven solo fueron unos cuantos pesos.
Pero para ella significaron mucho más: significaron que todavía existían personas capaces de preocuparse por los demás.
Nunca subestimes un pequeño acto de bondad. Lo que para ti puede ser poco, para alguien puede significar muchísimo.