22/09/2019
Grande Santos
El Santos de Guápiles llegó sin miedos, sin temores a un escenario donde otros habían sucumbido ante un "monstruo" hambriento que, en los primeros minutos prácticamente había "devorado" a su presa.
Mientras muchos presagiaban el mismo destino para los guapileños, su timonel Johnny Chaves llevaba en su mente forjar otro destino para salir airoso de la "cueva del feroz monstruo".
Los santistas llegaron a enfrentar de tu a tu al Saprissa y realizaron un excelente duelo donde pudieron salir ventajosos del coliseo morado, pero al final rescataron un punto de "oro" que les permite mantenerse entre los mejores cuatro del torneo.
Al minuto 16 del inicio los de casa se pusieron arriba en el marcador con un remate de cabeza de Alexander Robinson, defensor y capitán del cuadro morado merced a un cobro de tiro de esquina que contó con la complicidad del arquero santista que debió haber salido por el balón que llegó a los 5.50 y la defensa visitante que pecó en la marca en el centro del área, ya que el defensor morado cabeceó libre de marca. Sin embargo, 9 minutos más tarde, en un error de salida del arquero saprissista Kevin Briceño tuvo que enviar al tiro de esquina ante el asedio de Javon East que terminó con una falta de Luis José Hernández sobre el mismo East dentro del área y el réferi decretó la pena máxima que hizo efectiva el jamaiquino goleador caribeño con un remate a la raíz del palo de mano derecha que logró manotear Briceño sin embargo el balón mojado se fue al fondo de los cordeles para poner la paridad en el marcador.
En la segunda mitad regresaron los equipos al terreno de juego con el marcador igualado a uno, pero al minuto 10 la velocidad explosiva de los santistas, ante un error de Randall Leal provocó otra falta dentro del área, esta vez de Jordan Smith contra Bryan López y penalti. Otra vez el jamaiquino East remató al mismo lado derecho de Briceño que está vez se fue al lado izquierdo y el segundo caribeño.
El feroz monstruo letal y sólido en casa esta vez estaba contra la pared en desventaja contra un equipo ordenado en defensa, con una media cancha con oficio teniendo como complemento la potencia, desequilibrio y velocidad con sello caribeño y ritmo del reggae de los jamaiquinos Javon East y Maalique Foster que "despedazaron" en varios tramos del compromiso a la defensa saprissista.
El monstruo, herido en su amor propio continuó al asecho buscando emparejar las cosas y dar el zarpazo final para ganar la batalla, mientras que su "víctima" que no es tan víctima, a base de velocidad y ordenados atrás se defendía para mantener la ventaja y salir airoso del reducto tibaseño.
El trabajo local tuvo resultado favorable al minuto 19 del complemento producto de otro "error" de marca de la zaga guapileña que, a pesar de que se mantuvo sólida durante la mayor parte de los 90 minutos, también cometió dos errores que a la postre fueron los que provocaron las dos anotaciones josefinas; y fue otra vez el mismo actor, Alexander Robinson que no tuvo que saltar porque el balón le llegó a la cabeza en el área después de otro tiro de esquina y colocó la redonda fuera del alcance de Forbis que, por más que se estiró no pudo llegarle a la pelota que pasó besando la base del palo de mano derecha para empatar el marcador.
Los minutos transcurrieron, el monstruo tuvo algunas aproximaciones que quedaron ahi; sólo aproximaciones y los guapileños causaron algunos sustos también pero no había más tiempo, los 48 minutos en la segunda etapa se cumplieron y los dos equipos tuvieron que conformarse con compartir un punto ambos en un juego que tuvo tres caracteristicas: la primera es que los dos goles santistas fueron desde el punto trágico con doblete del jamaiquino Javon East. La segunda fue que las dos anotaciones del Saprissa fueron por la vía del tiro de esquina y de la cabeza de Alexander Robinson, ayer capitán de los dirigidos por Walter Centeno Corea y la tercera característica es que el Santos empató nueve minutos después del gol saprissista en la inicial y Saprissa igualó nueve minutos después que el jamaiquino había anotado el segundo penal en la complementaria.