31/08/2026
La semana pasada tuve la oportunidad de impartir una clase de para un grupo de adultos mayores que practican ejercicio regularmente.
El Colegio de Ciencias Económicas cuenta con programas que buscan promover prácticas saludables entre sus colegiados, y para mí fue muy bonito ser parte de uno de estos espacios.
Más allá de impartir una clase, fue una experiencia que me permitió reconocer y admirar las capacidades que podemos conservar y cultivar a lo largo de la vida: el movimiento, la fuerza, el equilibrio, la presencia y, sobre todo, la conexión con nuestro cuerpo.
La edad no tiene por qué significar desconexión de nuestro cuerpo o creer que el cuerpo ya no da para más. Al contrario, con movimiento y práctica podemos seguir habitándolo con fuerza, conciencia y vitalidad.