16/12/2025
🙏🏼
Vuelve esa ansiedad conocida.
La que no deja dormir, la que hace eterno el reloj, la que no permite concentrarse en nada porque la cabeza está en otro lugar. Vuelve esa sensación de no saber qué hacer con el tiempo, de mirar el celular cada cinco minutos, de caminar sin rumbo, de respirar hondo sin razón aparente.
Faltan muy pocas horas…
Y en ese espacio mínimo entre ahora y el pitazo, se nos atraviesan los recuerdos, las caídas, las promesas que nos hicimos en silencio. Todo lo que se sufrió, lo que se aguantó, lo que se esperó sin garantías. Años enteros resumidos en minutos.
Es el corazón apretado sabiendo que estamos ahí, tan cerca, con la posibilidad intacta de volver a gritar lo que tantas veces imaginamos. De abrazarnos sin importar quién esté al lado. De quedarnos sin voz diciendo una sola palabra que pesa más que cualquier otra.
Es momento de sentir. De aguantar. De creer en silencio. Porque después de tanto, nos regalen ese instante eterno donde todo valga la pena y podamos, frente al rival de patio, gritar campeones.
¡VAMOS MEDELLÍN!