31/08/2025
Hablar de Trascendencia es hablar de espiritualidad, hablar de espiritualidad es hablar de diversidad, y en la diversidad hay un sin fin de posibilidades de desarrollo humano entre ellas el Budismo.
Para llegar a la auto-trascendencia existen una gama infinitas de prácticas y técnicas que son conocidas como los ""medios hábiles"" como la meditación y las artes marciales, también está la enseñanza que es el ""Dharma"", poner a girar el Dharma, es poner en acción todas sus herramientas para alcanzar la iluminación.
En el budismo todo es impermanente, insustancial e insatisfactorio, esto significa que nada de lo que haya en el mundo que te de placer es permanente, ni tampoco que el sufrimiento es para siempre.
Tampoco se debe pensar que el budismo es irse a un monasterio para alejarse de la ""mundano de la vida"", por el contrario ¿Cómo puedes ser más consciente de tus pensamientos y emociones? ¿Cómo puedes practicar más la compasión y la ecuanimidad en esta realidad que te toco?
Para llegar entonces a la perfección o iluminación hay varios caminos y uno de ellos es el Budismo Chan que es practicado por el Shaolín.
El Shaolín practica el Dharma de forma explosiva, con el movimiento y la acción del cuerpo, el óctuple sendero que es la rueda del dharma, se lleva a la práctica con el cuerpo, despertando nuestro Qi.
Por eso encontramos taolu (formas) que tienen 8 pasos, lo que buscan es llevarnos a un estado de consciencia plena del aquí y el ahora.
Kung Fu, significa trabajo bien hecho muy relacionado a la idea de perfección e iluminación del Budismo, en ambos para lograr este fin sublime, es necesario la práctica constante.
Cuando practicas Shaolín, no solo es tu cuerpo el que está perfeccionándose, estas también iluminando tu mente para vivir el Dharma que es vivir en plenitud y consciencia.