29/06/2026
Cada familia tiene derecho a buscar lo que considera mejor, pero el problema aparece cuando en lugar de tomar una decisión basada únicamente en el bienestar de su hijo, buscan convencer a otros padres para que también abandonen el proceso.
Muchas veces esto sucede porque existe inseguridad sobre la decisión tomada, pareciera que si otros también se van, el riesgo de equivocarse pesa menos.
Sin embargo, crear grupos, generan dudas o siembran desconfianza, esto puede terminar perjudicando a niños, compañeros y proyectos que vienen construyéndose con esfuerzo.
En el fútbol infantil y juvenil las decisiones deben nacer pensando en el crecimiento del niño, no en arrastrar a otros hacia el mismo camino.
Las personas que fortalecen el fútbol son aquellas que construyen, apoyan y respetan, incluso cuando toman caminos diferentes.
Prof. Jaime Reyes