27/08/2026
Cuando tus cítricos comienzan con deformación es muy característico del ácaro de las yemas de los cítricos, Aceria sheldoni.
La forma de los frutos que poseen protuberancias, zonas muy rugosas y crecimiento irregular, hojas, brotes y frutos deformes, es asociada a éste ácaro.
El problema no comienza cuando el limón ya está grande.
El ácaro es diminuto, aproximadamente 0,25 mm, por lo que no se puede observar a simple vista, se introduce en las yemas, donde se están formando las futuras flores.
Allí se alimenta y altera el desarrollo de los tejidos.
Cuando esa flor finalmente se transforma en fruto, el limón ya viene "programado" para crecer de manera anormal.
Por eso puedes tener en el mismo árbol, limones perfectamente normales y limones ligeramente deformados e incluso, otros extremadamente deformados, como el de la fotografía.
El daño depende de cuándo y cuánto estuvo afectada la yema, debes buscar en las yemas y los brotes nuevos.
Revisa especialmente:
Yemas pequeñas de los brotes nuevos.
Lugares donde una hoja se une al tallo.
Brotes que tengan crecimiento muy amontonado o en roseta.
Hojas nuevas pequeñas o deformadas.
Flores que aparezcan deformes.
Frutitos recién formados que ya tengan una forma extraña.
El ácaro vive protegido dentro de las yemas, por lo que incluso observar cuidadosamente el árbol no garantiza que puedas verlo.
Para identificarlo directamente se necesita una lupa para lograr un aumento importante, del ácaro.
Esos limones se pueden comer, si el fruto está sano por dentro, la deformación causada por el ácaro no significa que el limón sea venenoso.
La alteración es principalmente morfológica.
Puedes abrir uno de esos limones y observar...
pulpa;
jugo;
semillas;
presencia o ausencia de pudrición;
olor normal o extraño.
Si la pulpa está normal, puede utilizarse como limón, aunque su apariencia sea bastante diferente.
DATO
No todos los limones deformes son necesariamente Aceria sheldoni.
Hay mutaciones propias de las plantas, por motivos de su injerto.