20/01/2021
En estos últimos meses, he escuchado varias veces decir cuánto se extraña un abrazo, un abrazo sincero de esos que te llenan el corazón. ¿Te ha pasado lo mismo?
Un abrazo entre 2 personas en promedio dura unos 3 segundos. Sin embargo, existen investigaciones que demuestran que cuando un abrazo dura al menos 20 segundos, genera efectos terapéuticos en nuestro cuerpo y mente.
Lo más interesante es que la misma respuesta biológica ocurre cuando se trata de un abrazo a uno mismo, ya que nuestra mente no distingue quién te da el abrazo, simplemente lo percibe y lo siente.
Uno de lo más afectados por esta falta de afecto son nuestros niños. Por lo cual, te propongo una técnica muy simple para que puedas poner en práctica en casa cuando notes que tu hijx está necesitado de un abrazo de parte de algún ser querido.
En ese momento o cuando sea apropiado, dile que entiendes su sentir y lo mucho que extraña a esa persona, y aunque por ahora no es posible verla, tienes una manera de hacerle llegar ese mensaje sin necesidad de estar presentes físicamente. Que se enviara el mensaje con nuestra mente, ya que nuestra mente es poderosa.
Entonces, pídele que ponga su(s) mano(s) presionando su corazón o expresando este gesto con un abrazo a sí mismo, luego que piense en esa persona que desea abrazar y decir (en voz alta o mentalmente) el nombre y seguido “con este abrazo desde mi corazón te envío mi amor y mi luz, recíbelo en tu corazón”, este momento debe durar al menos unos 20 segundos. Este ejercicio puede repetirse las veces que sea necesario, es un tranquilizante gratis y una sobredosis de estos abrazos no genera ningún efecto perjudicial para la salud, todo lo contrario, aporta calma y bienestar emocional.
Espero que te haya gustado y que sea útil para calmar un poco los momentos de ansiedad de la familia. ¡Mucho ánimo!