03/08/2026
A los socios e hinchas de Juventud:
La realidad deportiva e institucional de Juventud es alarmante. Un club con tanta historia hoy atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años. Estamos al borde del descenso, sin rumbo, sin respuestas y con una conducción que, a nuestro entender, ha demostrado una preocupante incapacidad para sacar a la institución de esta crisis.
Desde nuestro punto de vista, Gonzalo Salgueiro, Walter Sanfilipo y el presidente Marin son los principales responsables de este presente. La gestión no ha logrado construir un proyecto deportivo serio ni devolverle al hincha la esperanza de volver a competir como Juventud merece.
Como presidente, Marín debía liderar, tomar decisiones y hacerse cargo del destino del club. Sin embargo, muchos socios e hinchas consideran que su conducción ha carecido del compromiso y la presencia que exige un momento tan delicado. Un presidente no puede ser un espectador cuando la institución atraviesa una crisis de esta magnitud.
Mientras tanto, el club sigue perdiendo terreno, la preocupación de los hinchas crece y el futuro deportivo es cada vez más incierto. Juventud necesita dirigentes que den la cara, rindan cuentas, escuchen a los socios y trabajen con un único objetivo: recuperar la grandeza de la institución.
Cuando una gestión pierde la confianza de gran parte de su gente y los resultados deportivos e institucionales no aparecen, también debe tener la responsabilidad de reconocer que su ciclo está agotado.
Por eso, creemos que Gonzalo Salgueiro, Walter Sanfilipo y el presidente Marin deben dar un paso al costado. No por un capricho ni por intereses personales, sino porque Juventud necesita una renovación urgente, con dirigentes comprometidos, capaces y dispuestos a poner al club por encima de cualquier nombre propio.
Este no es un ataque personal. Es el reclamo de hinchas que aman a Juventud, que están cansados de ver cómo el club pierde protagonismo y hoy pelea por no descender. Juventud está por encima de cualquier dirigente. Los dirigentes pasan; el club y su gente permanecen.
Por Juventud. Por su historia. Por su gente. Es momento de cambiar el rumbo antes de que sea demasiado tarde.