28/07/2026
El deporte no puede ser un privilegio de unos pocos.
Miles de chicos, jóvenes y adultos encuentran en los campeonatos barriales y en el fútbol de barrio un espacio de contención, compañerismo y valores. Sin embargo, muchas veces esos espacios quedan relegados mientras la mayor parte de los recursos se destinan al deporte federado.
El Estado debe acompañar a todos por igual. También a los clubes de barrio, a las ligas senior, a los campeonatos barriales y a quienes, por cuestiones económicas, no pueden acceder a una escuela deportiva o a una institución privada.
Invertir en el deporte social es invertir en inclusión, prevención y oportunidades. Los barrios también existen, también forman deportistas y también merecen ser escuchados y acompañados.
Es hora de que las políticas deportivas lleguen a cada rincón de la provincia, sin diferencias y sin exclusiones. Edgar Magallanes.